Municipales huelguistas despidieron el año cortando y brindando en la ruta

Menos de un centenar de trabajadores de planta permanente del municipio de Caleta Olivia consiguieron ayer el penoso mérito de haber sido protagonistas del último de los incontables bloqueos que se sucedieron a lo largo de 2016 en rutas de acceso a esta ciudad que es considerada la "capital nacional del piquete". Lo hicieron durante dos horas en el acceso norte y antes de retirarse, a modo de sorna, brindaron con agua para despedir el año.

Caleta Olivia (agencia)

Antes de ello, en una asamblea de reducida participación que tuvo lugar en la sede gremial del Sindicato de Obreros y Empleados de la Municipalidad de Caleta Olivia (SOEMCO) habían rechazado la propuesta que la noche anterior les formulara el intendente Facundo Prades a miembros de la conducción sindical y delegados.
La misma consistía en abonar el 50 % de la segunda cuota del Sueldo Anual Complementario (SAC) en base a recursos propios porque los fondos coparticipables aún no arribaron.
Ante la negativa, el jefe comunal tomó la decisión de no acreditar los montos correspondientes en las cuentas bancarias y ello generó un enorme malestar en el resto de los trabajadores que no participan de los piquetes aunque estén de paro y, sobre todo, en los que no se plegaron a la ya extensa medida de fuerza.
Pruebas al canto, solo basta hacer una lectura de la cantidad de mensajes con frases indignantes que se difundieron por las redes sociales, no solo de otros trabajadores municipales sino de la comunidad en general, ya hastiada de conflictos permanentes en ese ámbito ya que dejan aislada a la ciudad, al margen de sumirla en un estado de abandono en lo que respecta a la prestación de servicios, como el de recolección de residuos domiciliarios.
A su vez, la comuna apenas puede recaudar impuestos porque la atención de contribuyentes en la oficina de Rentas fue prácticamente nula durante todo el año, y ni que decir de la gente de otras ciudades que pasaron miles de penurias para poder hacer su paso por Caleta Olivia.

TODO O NADA

El piquete de ayer, que comenzó a las 10.50 y finalizó a las 13, fue más que nada "simbólico", ya que el reducido grupo de manifestantes sabía que no había manera de que el Departamento Ejecutivo recibiera en pocas horas fondos de Provincia o Nación.
Uno de los delegados dijo que la propuesta de cobrar la mitad de la segunda cuota del SAC se rechazó porque el intendente y sus secretarios informaron que la otra mitad se iba a pagar recién en febrero.
Por ello el grupo más combativo, liderado principalmente por el delegado de Rentas, José Avellaneda, se concentró en el acceso norte y por mayoría de mano alzada se decidió realizar el corte, reiterándose una vez más el desplazamiento de los pocos efectivos de Gendarmería que se hallaban apostados en la ruta.
Finalmente a las 13 se fueron, no sin antes realizar el tradicional brindis de fin de año con algunas botellas de agua, tras lo cual se reanudó el desplazamiento de camiones, colectivos y vehículos livianos que habían quedado inmovilizados por el último piquete de 2016.

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