Museo Frida Kahlo: la casa de una mujer inigualable

La casa en donde vivió la artista Frida Kahlo fue convertido en un museo tras su muerte. La llamada Casa Azul es hoy en día el testimonio no solo de su obra artística sino de lo que la convierte en un exponente de suma importancia a nivel género en la historia de Latinoamérica.

El martes pasado se conmemoró el Día internacional de la Mujer. Son innumerables los museos, sitios históricos y monumentos dedicados a las mujeres que encarnaron la lucha por la equidad de género. A lo largo del mundo distintas exponentes dejaron su huella o con el pasar del tiempo tuvieron su reconocimiento. Una de ellas es Frida Kahlo, una pintora que dedicó su vida a la creación de una obra plástica, en gran parte autobiográfica, que la identifica como una mujer independiente.
Esta mexicana, aun cuando en sus cuadros plasmó el drama y el dolor, también representó la festividad y la alegría de vivir; sin fingimientos, tapujos ni disimulos. Su vida estuvo marcada por la adversidad. Contrajo poliomielitis y después por un grave accidente en su juventud estuvo postrada en cama durante largos periodos, llegando a someterse hasta a 32 operaciones quirúrgicas.
La llamada Casa Azul Museo Frida Kahlo, está ubicado en la calle de Londres 247 de la Ciudad de México, el centro de Coyoacán. Es el lugar donde los objetos personales revelan el universo íntimo de la artista latinoamericana más reconocida a nivel mundial, un paseo que emociona. En ese mismo espacio, lleno de bohemia y talento y polémica, también cohabitó el político ruso León Trotsky, quien llegó a México exiliado en 1937, perseguido por Stalin.
Su recorrido va desde las habitaciones de la pintora, la cocina, su estudio, el cuarto de Diego Rivera y las diez salas de exposición (cinco permanentes con la obra de Frida, y cinco más para exposiciones temporales).
Más de 200 mil personas que visitan la casa cada año, y un dato revelador es que de cada 10 visitantes que llegan, ocho son extranjeros, un dato que ayuda a dimensionar la enorme popularidad de Frida.
Cada objeto de la Casa Azul dice algo de la pintora: las muletas, los corsés y las medicinas son testimonios del sufrimiento. Los juguetes, vestidos y joyas hablan de una Frida coleccionista.
La casa cuenta con visitas guiadas para grupos. Igualmente, y de mayor interés histriónico, cada dos sábados al mes se oferta una visita dramatizada. Como buen museo, la Casa Azul cuenta con una tienda y librería en la que se puede adquirir mucho material bibliográfico sobre la vida y obra de sus habitantes, además de los siempre infaltables souvenirs de los turistas.
El museo cierra los lunes, y el resto de los días los horarios son: los martes y de jueves a domingo de 10:00 a 17:45 horas, miércoles de 11:00 a 17:45 horas. De igual manera, se recomienda revisar la agenda cultural en la página web del museo.
Si bien Frida no hizo explícitos los reclamos por la igualdad de género, su actitud, vida y proyección de obra, transmiten intrínsecamente los derechos de la mujer, sin haber participado abiertamente en movimientos feministas.

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