Natalia Robledo, sencillez, velocidad y proyección

Tres años de relación con el atletismo y consiguió ser la dueña nacional. Luego bajó los tiempos de un año a otro. Reparte su vida como docente, emprendedora, madre y el entrenamiento diario.

Dice que no le cambió la vida. Ni los 2'15" iniciales que la posicionaron como la dueña de la marca nacional en los 800 metros (mayo 2015). Ni cuando un año más tarde bajó su propia marca y revalidó su tiempo en el CeNARD (Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo).
Ni siquiera los 12 kilómetros diarios que corre para mantenerse vigente. En especial desde que este año comenzó a incursionar en el medio maratón.
Eso marca el presente de Natalia Robledo, 37 años, madre, docente y atleta del "Team Treno" que este año debutó (no con el tiempo previsto) en el medio maratón de Adidas, el 4 de setiembre en Buenos Aires.
"Yo pretendía hacer un tiempo de 1h21', pero hice 1h26', pero era correr muy rápido durante mucho tiempo. Y todavía me falta resistencia y kilometraje. El tema era hacerlo viniendo de los 800 metros. El tiempo en velocidad no es algo que no se pueda hacer, sí me faltó tiempo en entrenamiento", confesó.
Ahora espera el 24 de marzo, cuando viaje a Uruguay para la 1ª fecha del Grand Prix Sudamericano "Torneo Darwin Pereira" en los 800 metros. El segundo compromiso de este tipo la encontrará por segunda vez en el CeNARD, el 2 de abril, cuando vuelva a tratar de bajar los tiempos en los 800. Y de esta manera ser la nueva dueña de la marca provincial.
"No pierdo nada si lo intento. En cambio, si no lo intento, pierdo, porque me va a quedar la espina. Y si no pude, no pude. Me pasó en la vida, cuando me decidí en abril pasar a entrenar para los 21k. Lo mismo cuando me dijeron que no servía para cantar, que desafinaba. Me esforcé y me recibí de profesora de música, doy clases de canto. Y hasta tenía una banda de covers. Pero cuando vi que con cantar temas de otros no iba a llegar a ningún lado, me dedique al deporte, que era algo pendiente. Y creo que no le erré", sentenció.
De conseguir la primera marca nacional al bajar el tiempo, Natalia tuvo que superar una intervención quirúrgica de cáncer.
La Municipalidad le da una beca deportiva, que contribuye a la economía de Robledo que, además de trabajar como docente, diagrama indumentaria con logo personalizado.
En lo más lindo del año que concluye, Natalia siente que haber competido en las instalaciones del CeNARD fue lo más lindo que le pasó.
A pesar de ello, ni siquiera se reconoce como una deportista de alto rendimiento. Porque según apunta, a ella le cuesta lo mismo que a todo el mundo a la hora de entrenar y tener que batallar con la fatiga muscular o mental, sin dejar de lado los compromisos laborales para sostenerse como jefa de familia.
"Si uno lo piensa, yo estoy cerca de los 40 años. No voy a cambiar de agrupación o ciudad por el atletismo. Yo sabía que Mario Rodríguez era un buen entrenador y con él se entrena en serio. De hecho, fui una de las primeras mujeres en Treno y él ni nos registraba. Pero con el tiempo cambió. Siempre con un trabajo a consciencia, porque nunca tuvo un lesionado por sobre-entrenamiento", aclaró.
En su relación con el atletismo, sostiene que cuando eligió el deporte (hace tres años) lo hizo con el único propósito de concretar algo postergado. Que corre por ella, que agradece la beca del Ente Comodoro Deportes, pero corre para superarse, para saber si tiene pasta para los 21k. No para exigir nada a nadie en particular.
"Creo que mi mayor satisfacción es ser una buena persona. Que no le hago mal a nadie. Que no me interesa nada de las cosas feas o de lo que se diga. Que con la verdad se llega lejos. Por lo menos, eso trato de inculcarle a mi hijo Emiliano", finalizó.

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