Nicolás D'Elía y un año consagratorio

Se cansó de renegar con el kárting y le compró un auto al ex campeón "Quique" Sosa para sumar una máquina. En 2015 consiguió tres victorias en la temporada del Turismo Pista 1.100cc, y se adueñó de los laureles y los aplausos en la última fecha en el autódromo de Trelew.

No es de los fanáticos del automovilismo que discuten horas y horas por una marca de autos frente al televisor, pero Nicolás D'Elía lleva años en los autódromos y circuitos de Comodoro Rivadavia y la región.
Acompañó a su hermano Sebastián, que corrió mucho tiempo en kárting, y también corrió hasta que en 2012 comenzó a sentir que no servía 'renegar' más con los chasis, y decidió cambiar.
Pensó en dar el salto y buscó alternativas para correr con un Fiat 128 y sumar un auto más al Turismo Pista 1.100cc. En 2013 hizo una sola carrera y al año siguiente hizo la temporada casi por completo desde la segunda presentación, pero 2015 fue consagratorio.
"Me cansé de renegar con el kárting y lo vendí. Surgió la posibilidad de comprarle un auto al ex campeón 'Quique' Sosa y no lo dudamos. Me dio posibilidades para comprárselo y en 2013 hicimos una sola carrera. En 2014 arrancamos convencidos en la segunda fecha de la temporada, y de ahí comenzamos a meterle fichas", recordó Nicolás D'Elía, que dentro de poco tiempo cumplirá 30 años.
El TP1.100 tuvo un parque de 25 máquinas, y el comodorense siempre estuvo entre los diez, y fue protagonista de la mano de su preparador Maximiliano Husar, quien sumó un título más a su trayectoria. Logró tres victorias, dos segundos puestos, un tercer lugar y en una llegó cuarto. Una sola vez en toda la temporada abandonó, por lo que se consagró en el cierre del año.
"Lo empezamos muy bien con una victoria, y con una temporada donde fuimos protagonistas. Faltando dos fechas nos dimos cuenta que estábamos peleando el campeonato y llegamos a Trelew con buenas chances. Nos costó mucho con el equipo, pero lo logramos. Uno internamente lo piensa, pero no lo dice. Yo creía que podíamos dar pelea, pero no quería ilusionarme con el título. Quería estar seguro y convencido de que se podía pelear hasta el final", resumió D'Elía.

LA TRANQUILIDAD QUE BRINDO EL EQUIPO

Internamente, Nicolás D'Elía sentía que podía soñar con pelear el campeonato, pero no lo decía. Era algo que él sentía, y que no se animaba a decir públicamente. Los años de "Maxi" Husar pesaron en el piloto para que no se ponga nervioso, y la ansiedad no permite sumar los resultados esperados al final de cada domingo.
"El equipo siempre me tranquilizó. Lo que me decían en el taller era que había que sumar experiencia. El motorista es Maximiliano Husar, y el equipo lo integran mis hermanos, mis amigos y mi familia", subrayó a la hora de los reconocimientos.
D'Elía trata de recordar los momentos de felicidad, y admite que fueron muchos en la temporada 2015 que lo encontró en Trelew obteniendo el título. "Momentos lindos fueron muchos. La primera victoria es una sensación única, y haber ganado el campeonato fue un momento histórico. Hubo varios a lo largo de todo 2015", reconoce el flamante campeón del TP1.100.
Internamente sabe que a la hora de agradecer, primero está la familia. La paciencia y la complicidad de su señora Soledad, y también el 'aguante' de sus hijos Kahaleb, Morena, Guadalupe y Francesca, que han pasado casi una vez al mes, un fin de semana en un autódromo.
Es tiempo de balance y proyectar el 2016 para el campeón de la histórica divisional TP 1.100cc. Sin dudas, y como dice la mayoría, que será más difícil mantener el "1" que conseguirlo, pero dará pelea en pista.
"Vamos a tratar de ajustar los números y comprar un par de cosas para este 2016 porque van a ser varios los que van a querer lo que tenemos. El título lo vamos a defender sin hacer locuras, y convencidos de que ya tenemos la corona nosotros", sentenció el monarca de los Fiat 128.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico