Niegan tarifa social a menor electrodependiente por un curioso motivo

Lihuel tiene ocho años y necesita estar las 24 horas conectado a una máquina de oxígeno para poder respirar. Su madre pidió por la tarifa social a la que hace años puede acceder, pero hace pocos meses se la negaron ¿Por qué?

Lihuel Beltrán tiene ocho años, es electrodependiente y necesita estar conectado las 24 horas a una máquina concentradora de oxígeno. El menor padece una miopatía nemalínica, una enfermedad neuromuscular que le impide respirar por sus propios medios.

"Si bien estos aparatos tienen una autonomía y pueden funcionar unas pocas horas sin luz, mi hijo necesita sí o sí de la electricidad", cuenta Roxy Herrera, madre del pequeño y agrega "desde el primer año de vida que precisa de estas máquina y es una situación terrible que Edesur nos esté negando la tarifa social".

La familia hace varios meses que viene pagando las boletas con el aumento. "Hace siete años Lihuel estuvo tres meses internado en el Garrahan. Cuando le dieron el alta nos otorgaron una nota, para la empresa, donde se explicaba la situación de mi hijo. Desde ese momento consideraban nuestro caso pero hasta hace unos meses todo cambió".

Cuando comenzaron los rumores sobre el posible "tarifazo", Roxy se comunicó con Edesur y le confirmaron que ellos continuaban siendo beneficiarios. "La primera boleta que recibimos mantenía los valores que solíamos pagar. El problema fue con la segunda, de abonar $200 pasamos a $800 y de ahí a $1400. Desde la empresa me confirmaron que me habían sacado la ayuda y que por tal motivo debía realizar el trámite correspondiente".

La familia se encargó de hacer la solicitud nuevamente y esperó la resolución. Fue en ese momento cuando llegó la respuesta insólita: la petición fue denegada por tener una camioneta modelo 2005. "El vehículo es sumamente necesario para nosotros porque de esa forma logramos transportarlo. Lihuel está en silla de ruedas, no tiene movilidad. Además para Edesur es un impedimento que tenga dos bienes a mi nombre, en este caso, la casa y la camioneta", cuenta la madre del chico.

Los Beltrán apelaron la resolución a principios de este mes y recurrieron al Ente Regulador de Energía (ENRE) para que les den una respuesta. "Me dijeron que debo que esperar entre sesenta y noventa días por una solución, mientras tanto me pidieron que 'tenga paciencia'. En el caso de que me vuelvan a negar la tarifa social, voy a recurrir a un recurso de amparo. Ya estoy siendo asesorada por abogados para que este tema no quede en la nada".

Pero esto no es en lo único que la empresa de energía perjudica a esta familia. La situación se agrava cada vez que se corta la luz y atraviesan momento de angustia y miedo. "En los últimos meses se incrementaron los cortes. Por suerte, nosotros contamos con un generador que nos cedió el municipio pero aun así representa un fuerte gasto en nuestra economía. Además de lo que abonamos en las boletas debemos gastar en nafta. Es muy injusto lo que estamos atravesando", concluye Roxy.

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