"No hay manera" de que México pague el muro que quiere construir Trump

"Hay temas que van en contra de la dignidad de un pueblo, que atentan de manera flagrante contra la soberanía nacional, y en esos temas no vamos a transigir. Y este es uno de ellos", afirmó el jefe de le diplomacia mexicana.

El canciller mexicano, Luis Videgaray, afirmó ayer que "no hay manera" de que México pague por el muro que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, pretende construir en la frontera común, y dijo esperar poder negociar con él después que asuma su cargo, el próximo 20 de enero.
"En la relación entre dos países vecinos hay muchos temas que se pueden negociar, platicar, incluyendo toda la relación comercial, pero hay temas que van en contra de la dignidad de un pueblo, que atentan de manera flagrante contra la soberanía nacional, y en esos temas no vamos a transigir. Y este es uno de ellos", dijo en una entrevista en el informativo de la mañana de Televisa.
Ante la pregunta directa si México va a pagar el muro, el canciller afirmó: "no hay manera en que eso ocurra".
Reiteró: "no es un tema de cuánto cuesta, de dónde sale", sino de "un tema de dignidad y de soberanía nacional".
Videgaray señaló que el gobierno mexicano está dispuesto a entablar contactos de "forma inmediata" con la Administración de Trump después del 20 de enero, cuando asuma el nuevo presidente de Estados Unidos, y que al acto de investidura acudirá el embajador de México en Washington, como es tradición desde hace décadas.
Sin embargo, recalcó que el tema del muro, donde las partes presentan "una diferencia sustancial importante" de planteamientos, no es negociable: "no hay ninguna circunstancia, ni siquiera el mejor acuerdo comercial posible, inversiones, apoyos, que justificaran" esa medida, reportó la agencia española EFE.
Al inaugurar la 28ª Reunión de Embajadores y Cónsules dijo que hay voces en el país que promueven una estrategia de conflicto, confrontación y hasta de insulto, mientras otras proponen la sumisión vergonzosa.
"El gobierno mexicano no va a actuar en ninguno de estos sentidos, sino como lo ha hecho a lo largo de su historia diplomática: con dignidad e inteligencia, abriendo las puertas del diálogo y la negociación para defender los intereses del país", apuntó en declaraciones citadas por el diario local La Jornada.
México "es una nación plenamente soberana. La soberanía no se negocia, la soberanía se ejerce dialogando y negociando con inteligencia", insistió.
Videgaray, ex secretario de Hacienda, también destacó que "se negociará con realismo y sin miedo", al recordar que la llegada de Trump a la presidencia estadounidense ha abierto diversas incógnitas.
Resaltó los fuertes vínculos de México con Estados Unidos, pero al mismo tiempo dijo que su país tiene el imperativo moral de consolidar su liderazgo en América Latina y el Caribe.
Reconoció haber "cometido errores" con la visita de Trump a México en agosto pasado, en plena campaña electoral estadounidense, ya que "fue muy precipitada", dijo.
En aquella oportunidad el escándalo que se generó por las afirmaciones agraviantes que tuvo Trump con respecto a México y los mexicanos durante la campaña llevó a que fuera destituido como ministro de Hacienda.
Videgaray confirmó, además, que su país está dispuesto a revisar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), vigente entre Canadá, Estados Unidos y México desde 1994 y que Trump ha amenazado con romper.
"El tema de las armadoras pone de manifiesto lo importante que es resolver la incertidumbre de qué va a pasar con el acuerdo de libre comercio", señaló sobre el reciente anuncio de Ford de suspender una inversión 1.600 millones de dólares en el estado mexicano de San Luis Potosí, por las presiones de Trump para que esa compañía automotriz estadounidense invierta en su propio país.
Argumentó asimismo que el peso mexicano, que ha llegado a mínimos históricos en los últimos días respecto al dólar, "está viviendo un momento de incertidumbre derivado de que se desconocen cuáles van a ser los acuerdos, particularmente en el área comercial, con Estados Unidos".
También "las decisiones de inversión en México necesitan conocer con certidumbre ese horizonte", añadió, antes de reiterar la apuesta del gobierno de Enrique Peña Nieto por el diálogo.
Enfatizó que "más de 6 millones de empleos en Estados Unidos dependen directamente de las exportaciones a México", como sucede en Wisconsin, estado ganado por Trump en las elecciones pero que tiene en el país latinoamericano a su principal destino de exportaciones de lácteos, su mayor industria.
"Hay una realidad económica que se habrá de imponer" y que tiene que ver también con el estado de Texas, que cuenta con "un superávit comercial enorme con México", país al que exporta 95.000 millones de dólares, puntualizó.

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