"No tengo garantías sobre mi seguridad y la de mis niños"

Luego de una brutal golpiza que sufrió el jueves, Raquel Hartwig se juró que sería la última y se animó a denunciar a quien fue hasta ese día su pareja, José Gallardo. La víctima asegura que vive con miedo ya que Gallardo no fue ni citado por la Justicia. La propia madre del denunciado lo describió como un alcohólico y drogadicto. "Se merece estar en un psiquiátrico", afirmó.

Hace 12 años Raquel Hartwig llegó a Comodoro Rivadavia con la esperanza de conseguir un trabajo para sustentar al mayor de sus hijos. En el barrio San Martín conoció a José Nemesio Gallardo (41) con quien convivió once años. Hace dos que se habían casado. Fruto de la pareja tuvieron tres hijos, hoy de 5, 6 y 10 años.
Asegura que al año de conocer a Gallardo comenzó a vivir un calvario. Sostiene que comenzó a maltratarla con insultos y luego pasó a las agresiones físicas. "Me ha roto el tabique, tengo cicatrices en la cabeza, el hombro. Me ha golpeado y pateado en el piso estando embarazada”, describió la mujer de 33 años.
Raquel soportó ese infierno hasta el jueves, cuando después de sufrir otra brutal paliza se animó a denunciar a Gallardo ante la Comisaría de la Mujer y también por redes sociales.
"Hace 10 años que estoy sufriendo violencia", relató entre lágrimas a El Patagónico que la visitó en la casa de su suegra, en el barrio San Martín.
"Me animé a denunciarlo públicamente porque estoy asustada, tengo miedo que haga algo a mí, mis hijos y mi suegra. El y el hermano Julio (Gallardo) son capaces de cualquier cosa. Ahora llegó el límite porque mis nenes están creciendo, necesitan otra vida y no pueden crecer en medio de tanta violencia”, señaló.
Raquel y sus hijos se encuentran ahora en compañía de su suegra y otros familiares, pero todos temen que aparezca en cualquier momento armado y fuera de sus cabales. "La Justicia es bastante lenta", cuestionó. Contó que se libró la orden de exclusión del hogar y la prohibición de acercamiento, pero Gallardo sigue concurriendo al domicilio que compartían.
Incluso, las autoridades judiciales "me dijeron que él había roto el papel, no dejó ser notificado y quedó en la nada”, agregó. El sábado "nos enteramos con mi suegra que él había alquilado la casa donde vivíamos a un empleado suyo", cuestionó.
Raquel denunció esa situación ante la Seccional Séptima y "nos dijeron que no podían hacer nada. A mí me humillaron de la peor manera un oficial diciéndome que a mí me gusta esa situación que por eso vuelvo, y no es así”, explicó entre lágrimas.

"ME DA LASTIMA"
La mujer que todavía tiene el rostro morado por la golpiza recibida hace seis días reflexionó: "uno a veces no denuncia por miedo, por estar sometido, por necesidad económica, por un montón de cosas. No es tan fácil salir de esa situación".
Durante la jornada de ayer Raquel volvió a presentarse en la Fiscalía y también en la Defensoría, donde le aseguraron que iban a pedir otra orden de exclusión y prohibición de acercamiento. En ese ámbito civil se solicitó tutelar a los hijos en común con Gallardo y fijar una cuota alimentaria.
Ahora "estoy esperando que la Justicia actúe. No tengo garantías sobre mi seguridad y la de mis niños, por eso me vi obligada a hacerlo público porque ya no sabía que más hacer y no veía otra alternativa”, lamentó.
El denunciado ayer retiró todos los bienes materiales del domicilio y no dejó ni siquiera los elementos de repostería y peluquería con los que trabaja Raquel. Tanto ella como sus hijos quedaron con lo puesto. Por eso, "yo quiero ver dónde está la Justicia".
"Que la Justicia haga algo de una vez porque mis hijos y yo estamos totalmente desamparados y él está lo más bien. A ver si se pueden recuperar las cosas, pero que se haga algo pronto porque realmente estamos sin nada", clamó.
Mientras Bonifacia, la madre del denunciado, afirmó sentirse mal por la situación que viven sus nietos. En cuanto a su hijo aseguró: “yo no crié un hijo así, no le enseñé a ser eso. El también me agrede, me ha pegado hace años y me vino a amenazar".
"Mi otro hijo Julio (Gallardo), el demente, me dijo que me iba a sacar de patitas a la calle porque piensa que esto (la casa) también es de ellos. Yo me voy a favor de ella porque lo veo cómo trata a su mujer y a sus hijos", subrayó.
La propia madre afirmó que su hijo José “es alcohólico y se droga, es una persona que se merece estar en un psiquiátrico porque un hombre no puede tratar a su mujer así y menos a sus chicos. Yo no le tengo ni odio ni rencor, solamente me da lástima", sostuvo.

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