"Nos estábamos llevando bien"

En la audiencia de ayer, Nelson Aguilante accedió a declarar en forma voluntaria y lo hizo por largos minutos en que respondió preguntas del abogado de la Defensa Pública que lo asistió, Esteban Mantecón, y del fiscal, Héctor Iturrioz.


Primero relató que en su casa tenían, junto a Débora Martínez, un criadero de perros y gatos, por lo que todas las noches juntaba restos de huesos en una carnicería del barrio. Lo propio hacía con la verdura destinada a un conejo que estaba criando y que quedó abandonado en la vivienda.
En esa línea, el sospechoso contó que durante la noche del jueves se dedicó a esa tarea, mientras Débora se quedó en el domicilio sola. Al regresar se dedicó a darle de comer a los animales y luego vio la puerta abierta, situación que le llamó la atención. Al entrar vio a su pareja sin vida; estaba desnuda. Dijo entonces que alcanzó a ver a alguien saliendo por la puerta de atrás.
También afirmó que en la comisaría "me molieron a golpes", aunque ayer no tenía lesiones visibles en su cuerpo. En cuanto a su relación con Débora sostuvo: "con mi esposa trabajábamos juntos y en la relación nos estábamos llevando bien".
Después el fiscal le efectuó varias preguntas respecto de los horarios de sus movimientos entre la medianoche del jueves y madrugada del viernes, cuando ocurrió el homicidio. También lo indagó en relación a si utilizó el vehículo Renault Fuego.
El imputado se tomó largos minutos para describir a quién sería el sospechoso que vio salir de su casa, al que identificó como Denis "Gato" Barrientos. Este es un condenado que actualmente se encuentra alojado en la alcaidía policial y al que el propio Iturrioz acusó en un juicio abreviado por dos robos que cometió.
Por otro lado, el defensor de Aguilante afirmó que su cliente tomó pastillas de clonazepam (ansiolítico), "para dejar el alcohol".

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