Nueve casos con un minucioso modus operandi

En la audiencia de ayer el Ministerio Público Fiscal de Trelew brindó un pormenorizado informe de los hechos por los cuales se acusa a los imputados, enumerando nueve casos cometidos entre 2012 y 2016, incluyéndose el hallazgo, en el interior de un camión, de un vehículo que había sido robado el 9 de setiembre de 2016.
Según la investigación hace menos de diez años, el grupo familiar conformado por Roberto Nicolás (padre), Mónica Patricia Sendín (madre), y Emiliano Nicolás (hijo mayor), a quienes se ha sumado desde 2015 aproximadamente, Guillermo Nicolás (hijo menor), han conformado una organización cuya finalidad real es la de cometer delitos, principalmente contra la propiedad, mediante estafas con vehículos automotores.
Desarrollan sus maniobras delictivas bajo la apariencia de dedicarse a un negocio lícito, la compraventa de automotores, adoptando todas las precauciones necesarias para garantizar el éxito de sus propósitos.
Así, cuentan con un espacio de exhibición de vehículos en donde guardan gran cantidad de rodados; despliegan toda especie de maniobras para ganar la confianza de sus víctimas; respaldan las operaciones con documentos espúreos que utilizan luego para acreditar su supuesto derecho a los bienes obtenidos merced a engaño; garantizan su impunidad en los hechos delictivos que cometen bajo pretexto de que se trata de meros incumplimientos contractuales que, por otro lado, no pueden ser reclamados civilmente pues, para esto, también han tomado medidas: los rodados que obtienen merced a las maniobras defraudatorias se inscriben a nombre de Sendin, con estado civil soltera, mientras que los boletos de compraventa son firmados por Nicolás, también con estado civil soltero; y, finalmente, no dudan en amenazar, incluso con armas, a los damnificados para evitar los reclamos o las denuncias.
Bajo la organización y liderazgo de Roberto Nicolás, cada uno de los integrantes desempeña un rol específico: él mismo es quien ofrece y negocia los vehículos que exhibe en la planta baja y los predios contiguos a su propia vivienda; su esposa es la gestora y sus hijos Guillermo y Emiliano colaboran tanto en la búsqueda de potenciales víctimas como en la realización de las tareas que el propio padre de familia realiza.
La asociación también se garantiza que los perjudicados no puedan exigir el cumplimiento de lo debido, mediante la insolvencia de quien firma los Boletos de Compraventa, su líder Roberto Nicolás. A tal fin, además, tanto él como su mujer y madre de sus hijos, Patricia Sendín, aparecen como solteros en toda la documentación que suscriben.
Finalmente, ante la insistencia de las víctimas para que Nicolás cumpla con lo acordado, la maniobra culmina con amenazas, a veces con armas, a la integridad física del damnificado o de quienes lo ayuden. También en algunas ocasiones con la desaparición, lisa y llana, de Roberto Nicolás, quien se oculta, no atiende los llamados o viaja supuestamente hacia un campo en la zona de Valchetta. Los encargados de realizar las amenazas son el propio Roberto Nicolás o su hijo Emiliano Nicolás.

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