Nutracéuticos: el boom de los suplementos dietarios

Los suplementos dietarios se presentan como el complemento de una alimentación saludable y una vida más sana, pero ¿cómo funcionan y para qué sirven?

Nutracéutico es un término que acuñó el Dr. Stephen De Felice en 1989 para referirse a nutrientes que tienen un efecto terapéutico y que se presentan en formas farmacéuticas como cápsulas o comprimidos.
"Todos los días consumimos alimentos que, además de nutrirnos y darnos placer, contienen sustancias benéficas para la salud. Sin embargo, existen hábitos alimentarios que no permiten su correcta incorporación y es allí en donde intervienen los nutracéuticos, que aportan los refuerzos adicionales, imprescindibles para prevenir ciertas enfermedades", dice la Dra. Mónica Katz, directora de cursos de posgrado de Nutrición en la Universidad Favaloro.
Los especialistas concuerdan en que es necesario aportar algunos nutrientes extra para lograr una vida plena y una máxima longevidad, dado que los alimentos han perdido micronutrientes y el estilo de vida de las personas ha cambiado con el incremento del estrés laboral, dietas poco saludables, el sedentarismo, tabaquismo, entre otros factores; con lo cual hay una demanda de antioxidantes pero este debe ir a modo de "suplemento" de una alimentación saludable.
Existen diferentes clases de suplementos dietarios. Por ejemplo, la spirulina o el ácido linoleico conjugado (CLA) ayudan al descenso de peso. En el caso del CLA es un ácido graso poliinsaturado que pertenece a la serie Omega 6 y se encuentra en la manteca, la leche, el queso y la carne de vaca.
"Hay hábitos que impiden la incorporación de CLA en la ingesta, por lo cual se vuelve importante su suplementación dietaria. Representa una opción para el tratamiento de la obesidad y del sobrepeso, reduce el contenido de masa grasa y aumenta de manera relativa el de la masa magra, posee actividad antioxidantes, mejora los valores de colesterol y de triglicéridos", describe Katz.
La spirulina es una buena aliada para el descenso de peso: posee un aminoácido llamado fenilalanina; quien es el encargado de bajar los niveles de angustia y ansiedad, y contiene otro componente; el ácido algínico, que mantiene la sensación de saciedad. Por eso, tiene un rol muy importante acompañando los planes de descenso de peso controlados por un profesional de la salud, y un plan adecuado de actividad física diaria.
La lecitina de soja reduce el colesterol y es beneficiosa para la memoria y las funciones cognitivas. El Omega 3 proveniente del aceite de Chía o del pescado ayuda a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos.
También hay poderosos antioxidantes como el resveratrol capaz de atenuar los efectos de la vejez y agregarle años a la vida. El licopeno pertenece a la familia de los carotenoides, es otro antioxidante responsable de darle un color rojo a las frutas o verduras como el tomate que promueve la salud prostática.
Por el lado de los 'nutracosméticos' o suplementos dietarios que ayudan a mejorar el cabello, piel, uñas, se encuentran el colágeno y la co-enzima Q10. Eficaces para evitar muchos de los efectos perjudiciales de foto-envejecimiento.
Dentro del mundo de los nutracéuticos también hay relajantes naturales como el té verde y la teanina que aparecen como protagonistas en medio de tanto estrés y ansiedad que aquejan a la sociedad actual. No sólo para mejorar la calidad de vida sino para colaborar en la prevención de enfermedades. Este tipo de suplementos ejercen sus efectos sobre el estrés, disminuye la ansiedad y mejora la concentración.
Otra gran novedad es la cúrcuma, que también se presenta como suplemento dietario. La cúrcuma es reconocida por la Industria alimentaria y la gastronomía por su color, aroma y sabor; y por la medicina por sus propiedades saludables. Numerosas investigaciones demuestran que la cúrcuma, es un antiinflamatorio y analgésico por excelencia.
Pero un suplemento dietario, por más natural que sea, no va a obrar el milagro de quemar grasas o de sanar por el sólo hecho de consumirlo.
"La clave del éxito está en enseñar al paciente a comer, introducirle nuevos sabores y alimentos más sanos y menos calóricos, inculcarle la importancia del ejercicio físico, aunque este sea moderado como una caminata; y sobre todo, aprovechar lo que llamo el 'disparador' o el efecto 'de adhesión' que produce tomar un suplemento dietario o nutracéutico, ya que la persona experimenta una 'fe' en el producto que le permite adherirse más a la dieta y, por ende, alcanzar sus objetivos".
Por eso, con un asesoramiento profesional, dichos suplementos pueden ser muy beneficiosos para la salud.

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