Octubre trae la más hermosa postal de tulipanes en Patagonia

Como un arco iris al ras de la tierra son los 27 colores de las flores que solo perduran un mes. Este verdadero espectáculo de la naturaleza convoca a los visitantes, que aprovechan año a año su estadía para adentrarse en la cultura galesa y recorrer la hermosa localidad chubutense de Trevelin.

No es Holanda, es Trevelin que se ubica a 25 kilómetros de Esquel, en el noroeste de Chubut. De tradición galesa, esta localidad cuya denominación significa "pueblo de molinos", es cita obligada para los visitantes que saben apreciar la belleza de sus tulipanes en flor durante octubre.
Enclavada en un típico paisaje andino patagónico, con sus vientos predominantes del sudoeste y su naturaleza pródiga en vegetación y arroyos, Trevelin sirve como punto de partida para hermosos paseos.
Al ingresar a la ciudad a través de un gran valle cobijado por montañas elevadas y grandes superficies con áreas cultivadas, llama la atención el colorido de sus jardines y la huella que dejó la colonia galesa en cada rincón del pueblo y del área rural. Es que desde 1997 se cultivan en Trevelin bulbos de tulipán a partir de la iniciativa de un productor local que decidió apostar por este tipo de emprendimiento no tradicional en la región. Debido a las condiciones favorables del clima y suelo, los resultados desde entonces fueron muy alentadores. Actualmente la ciudad exporta tulipanes al mundo y gran parte es destinada a Holanda.
La gama que ofrecen a la vista las distintas variedades de tulipanes es de 27 colores, repartidos en hileras cromáticas de la variedad Triumph o Darwin, son un regalo a la vista. La primera variedad se destaca por sus colores vivos, mientras que la segunda se caracteriza por alcanzar mayor altura.
La postal idílica del valle, con el marco montañoso de fondo dura sólo un mes. A principios de mayo se realiza la siembra de los bulbos y durante el mes de octubre las plantas completan su floración, brindando un espectáculo único que llena de colores al valle. Se los puede apreciar preferentemente en la segunda quincena del mes, motivo por el cual se los asocia con la celebración del Día de la Madre.
Tras la floración, se cortan los tulipanes para que la planta concentre su crecimiento en el bulbo. Estos se cosechan en enero, clasifican por tamaño y variedad, pasan por un severo proceso fitosanitario y quedan en condiciones de ser empacados para su comercialización en el mercado floricultor nacional e internacional.
Son tres millones de tulipanes que están en plena floración hasta el 15 de noviembre. Esta singular paleta de colores, se encuentra al tomar la curva que marca el ingreso a las cascadas Nant y Fall, nueve kilómetros al oeste de Trevelin, rumbo a la pequeña localidad chilena de Futaleufú, en el predio de "Plantas del sur". Muy cerca de allí, el histórico Molino Nant Fach sumerge al viajero en un ambiente de aldea galesa salido de un cuento de hadas. A lo largo del camino, se pueden observar flamencos de intenso rosado que contrastan con las lagunas y los nevados del cerro Gorsedd y Cwmwl ("Trono de las nubes" en galés).
Lo curioso es que en "Plantas del sur" el objetivo no es vender la flor, sino cosechar el bulbo para venderlo como planta decorativa. Es por esta razón que hay que cortar la flor en su momento de mayor esplendor. Durante las cuatro semanas mágicas de la floración se puede visitar el campo de tres hectáreas.
Tulipán significa "turbante" y hace referencia a la forma que adopta la flor cuando está cerrada. La planta crece unos 20 centímetros y existen más de 5.000 especies, aunque la mayoría son de flor simple, orientada hacia arriba. Están compuestas de seis pétalos cerrados en forma de corazón al revés y seis estambres, y sus colores van de uniformes a jaspeados. Los tulipanes son originarios, en verdad, de Turquía. A los Países Bajos ingresaron con el Imperio Otomano en 1559, adornando los trajes de los sultanes. Y desde allí viajaron por el planeta, llegando a la provincia de Chubut.
Cabe destacar que para visitar los tulipanes se paga una entrada y la gracia está en una contemplación silenciosa del hermoso paisaje, cuya belleza aseguran puede llevar a la locura.
TREVELIN: UN PASEO CON SABOR GALES
La localidad es además el inicio de varios circuitos turísticos que recorren bosques de cipreses y lengas, cascadas y senderos especialmente propicios para el trekking.
Sobre el camino que se dirige a la frontera con Chile se puede visitar la localidad de Los Cipreses y las Nant&Fall, tres cascadas sobre el arroyo del mismo nombre. Para llegar a ellas se debe ir por senderos peatonales con vegetación autóctona. En el mismo camino se encuentra el museo en el que fue reconstruido un antiguo molino de agua de la época de la llegada de los galeses a la zona.
La cercanía con el parque nacional Los Alerces hace que se integre en un circuito que recorre los lagos Futalaufquen, Menéndez, paseos en lancha al alerzal y toda la vegetación típica de la selva valdiviana.
Además su cercanía con el límite internacional permite ingresar a Chile por los pasos fronterizos de Río Futaleufú y Río Encuentro y realizar un circuito muy atractivo por tierra chilena.
Los eventos culturales se suceden a lo largo del año en Trevelin, pero el que toma más relevancia es el Eisteddfod, un encuentro que abarca distintas expresiones culturales galesas milenarias.
Reconocida por sus tulipanes, por los acuíferos para la pesca deportiva, sus museos e historia y el encanto propio del paisaje cordillerano, la ciudad de Trevelin es famosa por el ritual del té en las casas dedicadas a la especialidad. Entre los locales recomendados figuran "La Mutisia" y "Nain Maggie".
Desde la época de los colonos, el té se ha convertido en una tradición muy anclada a las costumbres galesas, ya que es un rito que se celebraba a diario en compañía de los seres queridos. En aquella infusión, además de intercambiar palabras y anécdotas, se intercambiaba la cultura y el pasado, la tradición y lo propio, es por ello que el té es la identidad de este pueblo y, sin dudas, un atractivo y un punto obligado de visita para quienes llegan por primera vez.

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