Otra forma de estudiar un idioma

Desde 2012 en Comodoro Rivadavia hay dos cafés de idiomas que nuclean a quienes quieren practicar francés e inglés. Consiste en un espacio donde se charla de la vida misma, pero también se leen textos y se escucha música como una forma de mantener la oralidad y vencer la barrera de aprender otro idioma.

Aprender un idioma puede ser una empresa difícil. Sin embargo, con dedicación, esfuerzo y sobre todo ganas es posible escuchar, leer y conversar en otra lengua. Quizás el dominio de la conversación sea el paso más complejo, pero decisivo para romper esta barrera.
Esto lo saben los asistentes a las charlas de café que organiza la Unidad de Lenguas de la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Se reúnen una vez a la semana en un café donde conversan de la vida misma, con respeto y calidez, lo que en algunos casos los ha llevado a entablar una amistad.
El programa es coordinado por Mainé Quevedo, quien lo encabeza desde su inicio en 2012, cuando fue pensado para aquellas personas que tienen manejo del idioma y pueden participar de una charla, pero no tenían la forma de practicarlo.
"Cuando empezamos fue una experiencia piloto, nos interesaba promover el aprendizaje de todas las lenguas, porque es un país de inmigración. Aquí hay de cada pueblo un paisano y la tradición de las lenguas siempre está rondando entre nosotros", explicó al ser consultada por El Patagónico.
"Entonces nos interesaba hacer cosas para que la gente se acerque a las lenguas, para que estudie o porque le gusta. El único requisito era que las personas tenga un nivel elemental o intermedio para poder charlar y no frustrarse, y así a la persona le sirve para practicar su oralidad", agregó.

NO OLVIDAR
LO APRENDIDO
El programa tuvo su auge máximo en 2013 cuando había cafés de francés, alemán, inglés y portugués, pero ahora solo están en funcionamiento las clases de inglés y francés.
Así cada jueves por la tarde, en un café de Kilómetro 3, la profesora Ana Goncalves, ex docente del Colegio Perito Moreno, se reúne con un grupo de diez personas donde charlan de política, la vida, música y poesía.
"Siempre fui profesora de francés y cuando me vinieron a buscar me interesó porque es completamente distinto. Ellos no son alumnos, tienen que tener conocimiento del idioma y poder conversar, sino no tiene sentido", señaló sobre este requisito obligatorio por la metodología de trabajo del espacio. Aunque aclaró: "a veces sí modificamos los vicios de conversación. Traigo temas, artículos que pueden interesar, o películas".
Mientras Ana habla, Susana Sosa y Antonio Roqueta, quienes asisten, escuchan sus palabras. En el caso de Susana, estudió francés en la secundaria y en Alianza Francesa y apenas se enteró de esta iniciativa decidió sumarse. "Me interesó, está bueno, a veces cantamos, leemos, es algo cultural. Antes nos reuníamos en otro bar y con sorpresa descubrí un grupo muy lindo, con toda gente que tiene ganas de participar y que tiene cierto nivel cultural", explicó.
En el caso de Antonio, conocido en la ciudad por su actividad hotelera, fue el último en ingresar al grupo hace dos meses. "Algo sabía, había estudiado primero en el colegio que no me gustaba", admite entre risas.
"Luego estudié en Buenos Aires pensando que podía ser útil para viajar o por un estudio, y me terminó gustando como elemento de cultura, lengua y entretenimiento. Pero con el tiempo lo iba abandonando y perdiendo, y con este espacio se va practicando, pero me falta recuperar la automaticidad de recuperar la pronunciación y las estructuras", graficó.
Por supuesto, más allá de francés, uno de los idiomas más pedidos sigue siendo el inglés.
En este caso las reuniones se realizan en el mismo bar, pero los sábados de 16 a 17 coordinadas por la profesora Elizabeth Jones.
Este año el café de inglés ya terminó sus actividades anuales por las obligaciones que tienen quienes asisten. Diferente es el caso de francés, que continuará hasta mediados de diciembre. La propuesta se reanudará en febrero, donde esperan sumar nuevos integrantes que quieran aprender y practicar idiomas de otra manera.

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