Otra vez una ordenanza doble en Comodoro

Precedido por más de un año de la discusión que escala con la cercanía de las fiestas de fin de año, José Gaspar presentó y logró la aprobación de la ordenanza mal denominada "antipirotecnia". La ciudad ya contaba con una norma referida al tema desde 2004, que no fue derogada ni modificada con la que se aprobó anteayer, por lo que solo se duplica legislación pre existente. Es la tercera vez en el año que el Concejo aprueba legislación doble y todas las desprolijidades surgieron de la comisión de Legislación General que justamente preside Gaspar.

En Chubut cuatro de los municipios denominados "grandes" tienen ordenanzas que directamente prohíben la venta de pirotecnia en el ejido: Esquel, Madryn, Trelew y Rawson. La restricción había determinado por ejemplo que en diciembre de 2015 se instalaran trailers de comercialización de fuegos artificiales en las rutas interurbanas, con lo que el debate volvió a instalarse en la Legislatura provincial buscando imponer la restricción en todo el territorio -como ya sucede en otras provincias–, aunque no prosperó, como sucede de manera cíclica desde 2011 cuando se presentó el primer proyecto de ley vinculado.
De las ciudades mencionadas, Rawson fue la última en aprobar la norma en abril pasado y no sin admitir las presiones y "lobbys" de comerciantes y empresarios interesados en la actividad, mientras que en Comodoro la legislación "antipirotecnia" es una promesa de larga data y en la víspera del último fin de año se acompañó incluso con la junta de firmas.
En ese contexto, y previo a que culmine su tercer mandato como concejal, José Gaspar había presentado en 2015 un anteproyecto que no llegó a obtener sanción para el 10 de diciembre, cuando tras el proceso electoral cambió la integración del Concejo Deliberante.
Durante la sesión de este martes, el concejal de extracción radical presentó sobre tablas un nuevo proyecto –que replica gran parte del anterior-, aunque hay que señalar que no tiene carácter restrictivo alguno, más allá de expresar textualmente la prohibición de hecho que imposibilita la venta de pirotecnia a vendedores ambulantes, un punto tácito en la reglamentación local que no incluye el rubro "pirotecnia" en los pasibles de habilitar. Se trata entonces de una norma que pretende "regular" el uso, pero que en definitiva no hace más que duplicar legislación pre existente.

ERRORES PARLAMENTARIOS
Las cuestiones vinculadas con la pirotecnia tienen regulación nacional, dada por la Ley Nacional de Armas y Explosivos y sus decretos reglamentarios, a los que hay que añadir toda la normativa dictada por el RENAR y que abarca desde la prohibición de venta a menores de 16 años a la confección del registro de locales autorizados a la comercialización y cuestiones vinculadas con la seguridad y normas edilicias para la venta de pirotecnia, además de establecer los volúmenes máximos de acopio permitidos según cada local.
Más allá de que esta normativa nacional rige indefectiblemente para todo el país, y de que son las reglas de base con las que el área municipal de Habilitaciones hace las inspecciones locales cada año, el proyecto de Gaspar replica todas estas reglas en la mayoría de sus 21 artículos.
Pero hay que decir además que Comodoro tiene vigente desde el 11 de noviembre de 2004 la ordenanza 8217 que sienta las bases de regulación para la venta de pirotecnia en la ciudad. Es en ese contexto que el proyecto de Gaspar no debía presentarse como una ordenanza nueva, sino como una modificatoria de la anterior mencionada, o dejar expreso en algún artículo que la misma deroga la pre existente. Al no suceder ninguna de las dos cosas, Comodoro sigue acumulando ordenanzas que ni innovan, ni solucionan cuestiones de fondo.
Es de destacar además -como ya se dijo- que el proyecto no llegó a la sesión del jueves con el despacho de comisión, que implica el análisis, debate y trabajo parlamentario, sino que fue directamente presentado sobre tablas sin ningún tipo de fundamentación, más allá de explicar que la misma "será reformulada" a partir de marzo, con lo que de por sí carece de lógica el apuro en aprobarla el jueves al no modificar absolutamente nada en la ciudad.

TRES PAPELONES
Lo más llamativo del caso es que José Gaspar preside, por segundo mandato consecutivo, la Comisión de Legislación General (N°1) que es la que debió dar despacho a este proyecto y que paradójicamente protagonizó otros dos papelones en estos 10 meses: dejó llegar a recinto una ordenanza vinculada a la donación de vueltos en supermercados que ya existía; y admitir y dar despacho a dos proyectos distintos para la creación del Banco Municipal de Alimentos, que tiene por ende no una sino dos ordenanzas marco.

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