Otras dos víctimas inocentes en casos similares

Los asesinatos de Curiqueo y su marido Domingo Arismendi Quezada, ocurridos con una diferencia de sólo cuatro meses, fueron por una supuesta venganza contra uno de los hijos del matrimonio.

Los asesinatos de Norma Juana Curiqueo y su marido Héctor Domingo Arismendi Quezada, ocurridos con una diferencia de sólo cuatro meses, fueron por una supuesta venganza contra uno de los hijos del matrimonio. En ambos casos los homicidas habrían buscado a Héctor “Checo” Arismendi.
El homicidio de Anahí Tamara Copa se puede comparar así con el caso Arismendi en el sentido que todas las víctimas eran inocentes de un conflicto que ellos nada tenían que ver.
El asesinato de la portera de escuela Norma Juana Curiqueo (62) se registró en la noche del lunes 10 de noviembre de 2014 cuando servía la cena a su marido y sus hijos en la casa en la que residían en calle Marinero López 2.792 del barrio Isidro Quiroga.
Una Ford EcoSport de color negro se estacionó frente a la vivienda y desde su interior su conductor efectuó al menos tres tiros contra la puerta de chapa del acceso principal de la vivienda. La mujer recibió dos disparos en el intercostal derecho y murió a los pocos minutos.
El ataque estaba presuntamente dirigido a su hijo Héctor "Checo" Arismendi, quien tendría problemas con una banda de jóvenes del barrio Moure. El domicilio ya había sido tiroteado en ocasiones anteriores.
A una semana del crimen la policía allanó cuatro viviendas, secuestró la EcoSport y detuvo a Sergio Sebastián “Checho” Flores, quien cumplió prisión preventiva.
El 15 de junio de 2015 durante un juicio abreviado Flores fue condenado a 8 años de cárcel.
Mientras, el sábado 11 de abril fue ultimado de cinco balazos Héctor Domingo Arismendi Quezada (62), quien luego del asesinato de su esposa alquilaba una casa en calle Millapi 941 casi Estados Unidos, en el barrio Ceferino.
El crimen ocurrió cinco horas después del homicidio de Oscar Alejandro Vargas (22) en el barrio Moure.
Todo hace suponer que los asesinos buscaban a Héctor Arismendi hijo presuntamente para cobrarse venganza por el asesinato de Vargas y al no hallarlo tomaron represalias contra su padre.
Los individuos se movilizaban en una Toyota Hilux negra, según el registro de las cámaras de seguridad y descargaron varios disparos contra Arismendi Quezada.
Hasta el momento ese homicidio se encuentra sin esclarecer, pese a que se realizaron allanamientos en torno a la causa.

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