Otro enfrentamiento armado en plena tarde no se cobró una vida inocente de casualidad

La conductora de un Nissan Versa quedó en medio del fuego cruzado entre automovilistas que sacaron sus armas a relucir por las ventanillas y dispararon con total impunidad ante la presencia de decenas de personas que esperaban el colectivo. La mujer se agachó y evitó así recibir un disparo en la cabeza. Uno de los autos implicados sería de la familia Nieves, indicó la policía.

La policía de la Seccional Cuarta y la Brigada de Investigaciones se encuentran abocadas a identificar a las personas que ayer a las 16 protagonizaron un tiroteo en las avenidas Estados Unidos y 10 de Noviembre del barrio Quirno Costa, a escasos metros de una parada de colectivos. Decenas de testigos temieron por sus vidas.
Fuentes oficiales confirmaron a El Patagónico que uno de los vehículos implicados en el tiroteo sería de la familia Nieves que mantiene una disputa con el bando de Ricardo “Richi” Alvarado que se encuentra detenido (ver página 12). Dichos ataques ya dejaron dos heridos de bala y casas tiroteadas, según las denuncias cruzadas.
El nuevo capítulo fue quizás el más grave debido a que ocurrió en un transitado sector, un cruce de avenidas que divide a los barrios Quirno Costa y Ceferino, donde además se encuentra una parada del transporte urbano y en la esquina una carnicería que a esa hora atendía a varios clientes.
Según los datos recolectados por este diario, la conductora del Nissan Versa se desplazaba sin acompañantes desde 10 de Noviembre hacia Estados Unidos.
Mientras, los ocupantes de uno de los vehículos involucrados habría disparado contra los de otro auto que estaba detenido frente al comercio “Los Amigos”.
En momentos en que comenzaron las detonaciones, la conductora del Nissan, de 29 años, atinó a taparse los ojos y agacharse.
En ese instante una bala hizo estallar el cristal de su puerta, pegó en el techo y después dio en el parabrisas.
La mujer se detuvo unos metros más adelante sobre calle La Cautiva y después alertó al 101 de la policía bajo una crisis de nervios.
En tanto, un Chevrolet Astra que estaba estacionado en los alrededores también recibió un rebote de un impacto de bala. No obstante, su conductor se retiró del lugar y no se presentó ante las autoridades policiales para aportar datos sobre lo sucedido.

SECUESTRO DE VAINAS
Los efectivos inspeccionaron esa zona donde se encuentra una cámara del Centro de Monitoreo y secuestró cuatro vainas calibre 40 y el proyectil incrustado en el parabrisas del Nissan.
El episodio ameritó que horas después se reunieran en la Unidad Regional los jefes de las comisarías Cuarta, Quinta, Sexta y Séptima para diagramar controles y operativos para evitar que sigan ocurriendo ese tipo de ataques armados sobre la vía pública.
Al cierre de esta edición, los investigadores reunían todos los elementos posibles y testimonios para avanzar en la individualización de los autores del enfrentamiento armado.
Algunos de los testigos afirmaron que en uno de los autos iban varios ocupantes con armas en sus manos.

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