Otro ladrón golpeado

Un sujeto de nacionalidad dominicana le arrebató el teléfono celular a una adolescente, cuyos gritos alertaron a quienes estaban en los alrededores. Un hombre corrió al ladrón y al reducirlo algunos peatones lo patearon mientras estaba en el suelo.

La intervención de un transeúnte permitió la detención del delincuente que pretendió aprovecharse de una menor de 16 años que se encontraba sentada en uno de los bancos de la terminal que funciona sobre la calle Pellegrini, entre Brown y Gil Alvarez.
Eran las 16 y había un importante movimiento en la Terminal de Omnibus. Muchos jóvenes esperaban el colectivo para ir a Rada Tilly, mientras otras personas y familias esperaban su horario para iniciar el viaje de vacaciones.
Los remiseros que estaban detenidos en la parada de Pellegrini se convirtieron en los testigos del frustrado robo. Fue cuando el malviviente sorprendió a una menor que estaba sola y sentada en uno de los bancos que se encuentran en el ingreso a la terminal.
El sujeto se acercó y al observar que la adolescente tenía un moderno teléfono celular en sus manos se lo arrebató para salir corriendo en dirección a la calle Gil Alvarez. Los desesperados gritos de auxilio de la víctima alertaron a las personas que estaban en los alrededores y un hombre no dudó en correr al delincuente.
El ladrón sólo alcanzó a cruzar la calle, ya que al ver que no le darían las piernas para huir, arrojó el aparato telefónico. Después fue alcanzado y arrojado al piso por quien lo perseguía, recibiendo la colaboración de otras personas para retener al joven dominicano hasta que llegara la policía. En esos minutos en que el sospechoso permaneció retenido contra el suelo, algunos de los testigos hicieron catarsis pateándolo.
El personal de la Seccional Primera trasladó al ladrón hasta la dependencia en averiguación del delito de hurto en grado de tentativa. Fue identificado por las fuentes oficiales como Gonzalo Ariel Henzer, de 23 años.
"Está bien que lo golpeen al delincuente, si mañana va a quedar libre", se justificó uno de los remiseros. Mientras, una mujer que estaba sentada en las afueras del edificio de la terminal proponía a los ladrones: "¿por qué no se dedican a vender Telebingo estos pibes?".

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