Otro monopolio que complica el control del transporte público

Durante la primera quincena de diciembre el Ente de Control debía presentar los datos vinculados a la cantidad de pasajeros del sistema de transporte público, una cifra con la que se ratificará o rectificará el segundo tramo del aumento del boleto, que a partir del 1 de enero costaría $11. Nación Servicios centraliza la administración de datos y todo el sistema SUBE a nivel nacional, y así como dilató en un mes la aplicación del primer aumento, ahora remite información tardía e incompleta. Este organismo recauda en Comodoro Rivadavia el 6% de la venta de boletos.

El tratamiento del nuevo valor del boleto de colectivos en 2016 tuvo varios componentes históricos: se dio con el debut del Ente de Control de Servicios Públicos que tuvo a cargo los análisis técnicos del aumento propuesto y coincidió con la entrada en vigencia del SUBE (Sistema Unico de Boleto Electrónico) que por primera vez permitiría transparentar los datos vinculados con la cantidad de pasajeros.
El tema fue un condimento central en este tratamiento: hasta la fecha, la cantidad de usuarios del sistema era un dato centralizado por Patagonia Argentina, la prestadora monopólica del transporte público de pasajeros en Comodoro Rivadavia, cuyas declaraciones juradas fueron desde la firma de la concesión en 2007 -y prorrogada de modo anticipado en 2015- la única herramienta para establecer la base de cálculo del esquema de costos que funda el valor del boleto.
Con esa suba que superará el 100% en mayo cuando se complete el tercer tramo, la empresa aseguró en pleno tratamiento parlamentario que transporta hoy menos pasajeros que los que declaró en los años 2009 y 2014.
Esos dos años se habían realizado audiencias públicas por subas de boleto, en las que desde la empresa se declaraba un promedio de 1.900.000 pasajeros mensuales. El dato es de los más sensibles en el esquema de la prestación, ya que tiene relación directa con los subsidios que recibe la empresa, además de ser el número por el que deben dividirse los costos para fijar el valor del pasaje. No obstante, en julio pasado la empresa afirmó que la cantidad de pasajeros había disminuido en cerca de un 11%, con lo que Patagonia Argentina se convertiría en la única prestadora de la ciudad cuya cantidad de usuarios decrece.
Concretamente, y según los informes técnicos del Ente de Control, la empresa informó una cantidad de 1.700.000 pasajeros mensuales (TEG y jubilados incluidos). La cifra representó apenas el 89,4% de la cantidad de pasajeros que admitía desde la firma del contrato de concesión original (10 años antes), y que por lógica implica un retroceso en la cantidad de usuarios, a pesar de que en la renovación anticipada del contrato, por ejemplo, se aprobaron nuevas frecuencias para atender a los núcleos urbanos que fueron surgiendo.
La situación enmarcó el tercer dato histórico en el tratamiento del boleto: tras los reclamos en audiencia pública y las dudas fundadas en las cifras de la prestadora y los costos estimados para esta altura del año, el Concejo Deliberante terminó por aprobar el 18 de agosto en segunda lectura un proyecto de boleto modificado, al que agregó dos cláusulas suspensivas: dado que se esperaba que para esta altura del año la SUBE estuviera en vigencia plena, el segundo y tercer tramo del aumento previstos para enero y mayo de 2017 estarían sujetos al contraste con los datos de pasajeros que brinde el sistema.

CARO E INEFICIENTE
En función de las fechas previstas para las subas, la misma ordenanza determinó que el Ente de Control que encabeza Luis Ferrero debía elevar al Concejo el informe respectivo durante la primera quincena de diciembre y de abril, meses previos a que operen las subas.
Sin embargo Nación Servicios, que de manera monopólica y a nivel nacional administra todo lo vinculado al SUBE, dilata el envío de la información al municipio, aun cuando desde el organismo de control la requisitoria data de dos meses y a pesar de que la prestación de Nación Seguros no es gratuita, ya que le cobra al municipio el 6% de la recaudación por boletos, una cifra que supera el medio millón de pesos mensual.
Hay que recordar que esta no fue la primera demora en la que incurrió el sistema: los nuevos valores tarifarios del colectivo en la ciudad fueron publicados en el Boletín Oficial para comenzar a operar el 1 de septiembre –el primer tramo de aumento-, aunque Nación Servicios se tomó cerca de un mes para volcar todos los datos al sistema y plantear el nuevo importe a cobrar en el software que controla las máquinas expendedoras.
Si bien esta dilación implicó un largo respiro para los pasajeros, cuyo boleto aumentó inicialmente de $6 a los actuales $9, determinó que la comuna deba afrontar un mes más el pago del millonario subsidio a Patagonia Argentina, cuya partida anual prevista en el presupuesto 2015 ya se había agotado ese mes en función del aumento de los costos para los que -otra vez- la prestadora es la única fuente de información e impactaban con cerca de 6 millones de pesos mensuales a subsidiar por todos los contribuyentes.
Vale recordar, por último, que si bien la primera etapa de implementación del SUBE en Comodoro se había dado de modo accidentado, tardío y con varias falencias, el argumento de base era el ensayo-error en un sistema que debitaba en la ciudad. Nación Servicios lleva en cambio más de 3 años operando de manera monopólica el "servicio" en todo el país.

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