"Paco" Rodríguez volvió escribir su nombre en el historial del TC Austral

A los 39 volvió a consagrarse en la competitiva categoría, como ocurrió en 2007, y a una fecha del final de la temporada. La Chevy siempre tuvo la preparación de Maximiliano Husar que sumó el décimo campeonato en su historial.

por Carlos Alvarez
c.alvarez@elpatagonico.net

La regularidad que mantuvo el piloto Francisco "Paco" Rodríguez a lo largo de la temporada 2016 lo llevó a largar la penúltima fecha de la temporada con una ventaja 22 puntos sobre Sergio Larreguy. En el barrio Industrial estuvo su mamá, una particularidad que también había pasado en 2007 en su primer campeonato, y pudieron compartir juntos esta alegría.
"Paco" comenzó a correr en el 91 en el kárting en el "Villariño" pero recién en 2005 le picó el 'bichito' por armar un auto de competición. Fue ahí que conoció a Maxi Husar y nunca más se fue del taller.
El último domingo en el autódromo General San Martín de Comodoro Rivadavia sumó la tercera victoria en el año, y volvió a convertirse en el monarca de TC Austral. Además tuvo cinco podios a lo largo del año lo avalan como flamante campeón, y ahora disfruta de su gran momento mientras asegura que se tomará su tiempo para decidir su futuro el año que viene.
En esta temporada llegó a la penúltima fecha con grandes chances, y se le dio. "Paco" sabía internamente, que más allá de cerrar la temporada en el autódromo Mar y Valle de Trelew, si salía delante de su escolta Sergio Larreguy, el título de campeón volvería a sus manos, como había ocurrido en 2007.
"Este logro lo estoy viviendo de una forma muy especial. Para mí es algo muy lindo este nuevo campeonato porque desde el comienzo de temporada nos propusimos este objetivo y lo logramos", afirmó el flamante campeón quien arrancó la temporada con una victoria en el autódromo General San Martín.
Dos años de aprendizaje tuvo en sus inicios, donde el actual presidente del Auto Moto Club Enrique Verde le enseñó a manejar, y él lo remarca. No tiene vergüenza de decirlo, y asegura. "El primer campeonato, allá en el 2007 lo arranque con la intención de hacer experiencia, y se nos dio. Ese si lo encontré, pero este lo gané. Tengo un auto muy contundente, y eso es por el equipo que me rodea. Por ellos estoy feliz", explicó emocionado.
Sobre la prueba que lo tuvo como protagonista, comentó que "la final fue muy emotiva, con los nervios normales porque los fierros a veces te juegan en contra. El auto siempre tiene un ritmo tremendo, no se cayó en ningún momento y eso para un piloto es muy importante. Por ahí no es tan rápido por los kilos que acumulamos, pero el ritmo es tremendo y quedó demostrado", remarcó.
"Paco" largó la final junto a Sergio Larreguy, quien lo respetó en la entrada al parque y le permitió doblar por afuera. Por eso, el flamante campeón destacó el gesto al bajarse del auto. "Sergio (Larreguy) es un pilotazo. Una gran persona que te permite correr de igual a igual, y destacó que me haya permitido doblar, pero creo que lo fundamental en todo es el trabajo de Maxi (Husar) en el auto. Es impresionante. Me saco el sombrero. Este auto estuvo guardado seis años, y en un año y medio quedó de punta. El trabajo de motor y chasis quedó demostrado y se lo dedico a mi familia, a mi hermano, mi señora, y en especial a mi preparador que es el mentor del auto. También es para Enrique (Verde) que en mis inicios me enseñó a manejar, y eso no se olvida", sentenció el piloto de 39 años que ahora pensará muy bien sobre su futuro en la temporada 2017.

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