"Pelota" Cárcamo accede a la condicional

Cristian "Pelota" Cárcamo fue condenado por el Tribunal Oral Federal en 2014 a 5 años de prisión de cumplimiento efectivo tras ser declarado en un juicio abreviado penalmente responsable del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. La semana pasada el juez de ejecución, Pedro José de Diego, le concedió la libertad condicional pero antes le transformó en seis días más de cárcel la multa que Cárcamo tenía con la Justicia federal.

El Tribunal Oral Federal (TOF) de Comodoro Rivadavia condenó en 2014 a Cristian Alejandro "Pelota" Cárcamo a la pena de 5 años de prisión en el marco del juicio abreviado que solicitó el propio imputado tras reconocerse autor del delito por el cual fue detenido en noviembre del 2011 cuando le secuestraron 40 kilos de marihuana enterrados en una chanchería de la zona alta de la ex Radio Estación.
Hoy finalmente Cárcamo está en condiciones de empezar a gozar de las salidas transitorias. Pero antes debió purgar seis días más de cárcel porque debía 3 mil pesos que se le habían impuesto en el juicio.
Haber estudiado estando preso benefició a Cárcamo con descuentos en la pena que cumplió en dos tercios y el pasado 4 de enero ya podía salir con la condicional. La Unidad 14 del Servicio Penitenciario Federal de Esquel se expidió en forma positiva al respecto y un informe socioambiental de la Policía Federal de Rawson dio cuenta de que la propietaria del inmueble del barrio San Martín donde residirá accedió a que vuelva a ese lugar.
La Fiscalía solicitó que la multa impaga de 3 mil pesos que tenía Cárcamo para acceder a la libertad condicional sea descontada de sus ingresos, o que se convierta en días de arresto.
Es que el 25 de setiembre de 2014, cuatro meses después de la condena, se lo intimó a que pagara la multa en el término de diez días, bajo apercibimiento de Ley. Y pese a que fue notificado personalmente el 6 de octubre de ese año, el plazo transcurrió y ante la posibilidad de que la pena pecuniaria se torne imposible ante la salida de la prisión de Cárcamo -según autoriza el artículo 21 del Código Penal- el juez de ejecución penal, Pedro José de Diego, transformó la multa pendiente en seis días de prisión, que cumplió en su lugar de alojamiento.
Por eso una vez cumplido el arresto por la multa, el juez dispuso su libertad para hoy a las 12. Hasta que se cumpla el plazo de su condena, deberá vivir en el domicilio que fijó ante la Justicia, abstenerse de abusar de bebidas alcohólicas y tener y usar estupefacientes o armas de fuego. Incluso deberá presentarse dentro de las 72 horas de liberado y mensualmente ante la Secretaría de Ejecución Penal, así como no cometer nuevos delitos.

"CHANCHO VERDE"

La detención de "Pelota" Cárcamo se produjo el 6 de junio de 2012 tras los allanamientos realizados por la Brigada de Drogas Peligrosas de la Policía del Chubut y bajo la orden de la juez federal de primera instancia, Eva Parcio.
Ese día le encontraron enterrados veinte bloques de dos ladrillos de marihuana con los cuales se podían preparar 76.879 cigarrillos de 0,5 gramos cada uno.
También se le halló una bolsa con veintisiete "bochitas" con 74 gramos de marihuana y otros dos envoltorios con más marihuana. Se le secuestró 45.200 pesos, municiones varias y seis celulares.
La investigación se había iniciado el 30 de noviembre de 2011 a partir de una denuncia anónima, mediante la cual se daba cuenta de que en la casa de los Cárcamo, a quienes también llaman "Los Pelotas", se vendía droga a cualquier hora. El denunciante también aportó la dirección de la casa y algunas descripciones de la misma.
Los policías de la Brigada que se dedicaron al caso establecieron que en ese domicilio vivía Cristián Alejandro Cárcamo, a quien vigilaron desde el 2 de diciembre de 2011 hasta el 31 de mayo de 2012. De esa tarea surgió que iba allí una gran cantidad de individuos en vehículos que estacionaban a unos 100 metros para acercase caminando hasta la casa, a la cual ingresaban y tras permanecer escasos segundos o minutos, partían.
Se estableció también que el vigilado frecuentaba la zona de ilegales en la ex Radio Estación y se introducía a un predio identificado como "Jardín del Edén" y a otro por el cual pasaba, en cuyo sitio existía una vivienda amarilla con un cartel con la inscripción "familia Cárcamo".
En los informes que elaboraba la policía, daba cuenta de que durante algunos períodos disminuyeron esas visitas que realizaba en motocicleta porque el observado viajó a Buenos Aires y también porque habría descubierto la presencia policial en sus alrededores. Es que solía salir de su casa con binoculares para mirar desde qué punto podrían estar espiándolo y en una de esas ocasiones detectó a los policías de civil, quienes tuvieron que suspender las vigilancias para no entorpecer la investigación.

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