Pensar en cómo salir de la trampa del mal desarrollo

El petróleo, recurso motor de la Patagonia central, es puesto en debate desde distintas disciplinas de las Ciencias Sociales. ¿Es una bendición porque trae prosperidad en ciertos momentos o es una maldición por las desigualdades sociales que provoca?

"Aportar elementos desde las Ciencias Sociales para entendernos como patagónicos en la zona central de la región y encontrar características distintivas de la sociedad parada en la cuenca del Golfo San Jorge". Esa fue la consigna que reunió el jueves por la tarde a referentes de programas de investigación universitarios en el Centro de Información Pública de Comodoro Rivadavia.
Los programas se desarrollan en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB). Los investigadores participaron de la mesa titulada "¿Existe la Patagonia Central?" y el objetivo a largo plazo es repetir los encuentros para captar la atención del público en general.
La licenciada Natalia Barrionuevo fue una de las impulsoras de este encuentro. Algunos de los investigadores presentes fueron Sebastián Barros, Brígida Baeza, Juan Manuel Diez Tetamanti, Gabriel Carrizo, Sebastián Sayago, Silvana Dos Santos y Santiago Bondel, entre otros. Todos, de ámbitos como historia, geografía o sociología, sumaron su mirada sobre "la sociedad de la Patagonia central y qué nos define".
"La idea del territorio está presente en los cuatro programas", apuntó Barrionuevo.
"El que yo integro es de desigualdades sociales que piensa sobre la matriz productiva y económica fuerte que nos estaría definiendo y dándonos características particulares a esta región. Entonces, qué lugar nos cabe en las representaciones como esa que dice que este es un lugar de trabajo y no hay tiempo para el ocio o la política", explicó.
"Es la idea de la maldición del recurso o la bendición. Está la sacralidad, como en la época de la Gobernación Militar cuando las reinas llevaban en un cuento el petróleo y el obispo bendecía el recurso. Y a la vez nos encontramos las problemáticas sociales, algo que se ha estudiado en las distintas cuencas petrolíferas del mundo sobre esta idea de toda la prosperidad y a la vez la trampa de la que no se puede salir", apuntó Barrionuevo.

"CIUDADES PUJANTES"
Los centros urbanos que componen la cuenca son "ciudades pujantes", con períodos de crecimiento económico alrededor de la monoproducción petrolera, pero con una serie de problemáticas asociadas a los efectos que posee sobre los sectores subalternizados y sobre quienes se encuentran insertos en el proceso productivo petrolero.
La idea de maldición está ligada a otro concepto. La enfermedad holandesa fue la consecuencia del descubrimiento de grandes recursos de gas natural en el Mar del Norte que derivó en el debilitamiento de su la capacidad de desarrollo de Holanda y la atrofia de sus sistema financiero por la apreciación de su moneda gracias a los dólares que inyectó.
"El modelo de mal desarrollo, que surge de un artículo de la socióloga Maristella Svampa, ubica a Comodoro como caso paradigmático. Nos interesa pensar posibles vías para superar esta trampa y las desigualdades sociales que acarrea el petróleo", señaló Barrionuevo, cuyo programa de investigación aborda los procesos migratorios y las desigualdades de género.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico