Pericia psiquiátrica compromete a un cabo imputado por la muerte de Mauro Castaño

Culminó ayer la prueba testimonial del juicio que enfrentan dos policías acusados del incidente entre presos que derivó en el incendio de una celda de la Seccional Primera de Trelew y la posterior muerte del contraventor Mauro Castaño. El estudio psiquiátrico del principal imputado, cabo Javier Acosta Díaz Farías, indica que presenta "rasgos psicopáticos, trastorno en el control de los impulsos y dificultades para incorporar normas y valores sociales".

En la sala de audiencias de la Cámara del Crimen de Trelew se desarrolló una de las jornadas más importantes del juicio oral y público donde se ventila la trágica muerte de Mauro Castaño (26) en un calabozo de la Seccional Primera. El 7 de febrero de 2015 se produjo un incendio en la celda de contraventores en la que el boxeador sufrió graves lesiones y murió diez días después.
El tribunal integrado por los jueces Ivana González, Ana Laura Servent y Marcelo Nieto Di Biasse extendió ayer la audiencia para culminar con la prueba testimonial. A la vez las partes ofrecieron las pericias documentales. Se espera que se fije fecha para los alegatos que se harían entre mañana y el viernes.
Desfilaron testigos llamados por la fiscal jefe, Silvia Pereira; el abogado querellante Matías Cimadevilla; y los defensores Javier Allende y Flora Mollard, quienes asisten a los imputados Darío Guzmán y Javier Acosta Díaz Farías. Ya cuatro policías fueron condenados a penas en suspenso en un juicio abreviado.
Primero atestiguó el encargado del escuadrón de Bomberos Voluntarios, comisario Otero, quien llegó para combatir las llamas en la celda de la seccional. Destacó que el siniestro alcanzó un rango mínimo de 350 grados de temperatura y un máximo de 800 grados. Consideró la existencia de un colchón en el sitio como un combustible sólido.
A pesar de la oposición de la defensora del cabo de policía, el tribunal habilitó la declaración del médico psiquiatra de la fuerza, Ulises Loskin. Precisó que en el resultado: "no se encontraba apto para ser incorporado a grupo comando escalafón general, presentando rasgos psicopáticos, trastorno en el control de los impulsos y dificultades para incorporar normas y valores sociales".
El especialista indicó: "esto marca dificultades para empatizar o ponerse en lugar del otro, asociándose en oportunidades a conductas violentas y agresivas". Agregó que ese informe no consta en los legajos de la institución.

FALTA DE CONTROL
El oficial Jorge Horacio Rodríguez expuso que grabó con un teléfono celular el momento en que abrieron la celda donde se encontraba Castaño. Dijo que lo hizo para ampararse de lo que pudiera suceder, ya que habitualmente son maltratados por los internos. Admitió que los problemas entre internos son normales.
Mientras, el comisario mayor Daniel Adrián Carrasco era el jefe de Asuntos Internos en la Seccional Primera. Instruyó el sumario en relación al siniestro que aún se encuentra en trámite, aunque sugirió el pase a disponibilidad preventiva del imputado después del fallecimiento de la víctima. Consideró además la existencia de una falta gravísima.
"Acosta estaba como cabo interno y se evidenció una falta de control ya que en el sitio se encontró papel de diario, botellas de plástico quemadas, lo que no debió estar justamente para evitar estas situaciones. La verificación sobre el estado del contraventor debió haberse realizado cada quince minutos", aseguró el comisario.
Calificó lo vivido como un hecho grave sin que se cumplieran los controles ni los protocoles para actuar ante situaciones similares, lo que fue comunicado a la jefatura de policía.

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