Petroleros de Neuquén suspendieron el paro del viernes

El titular de Petroleros Privados, Guillermo Pereyra, suspendió la movilización anunciada para el próximo viernes. Ayer se reunió con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y acordaron llamar a una mesa de diálogo con ministros nacionales, funcionarios provinciales, presidentes de las principales operadoras y representantes sindicales.

El titular de Petroleros Privados, Guillermo Pereyra, suspendió la movilización anunciada para el próximo viernes y, la amenaza de un paro con afectación a la producción, va camino a dormir el sueño de los justos. Ayer se reunió por casi una hora con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y acordaron llamar a una mesa de diálogo con ministros nacionales, funcionarios provinciales, presidentes de las principales operadoras y representantes sindicales.

La reunión se realizaría por la tarde y busca saldar tres objetivos: el compromiso para que no haya despidos tras la finalización del preventivo de crisis (PPC); la cancelación de las deudas de Nación con las petroleras y; la reactivación de equipos en la Cuenca Neuquina.

"Fue una linda charla con el ministro (Frigerio) y esperamos poder avanzar. Siempre es positivo tener diálogo porque es lo que soluciona los problema", dijo el senador a "Río Negro". Consultado sobre el reclamo salarial de un 40%, señaló que también buscarán plantearlo en el encuentro, del que esperan que participe el ministro de Energía Juan José Aranguren antes de su partida a EE. UU.

El petrolero aseguró además que llegar a medidas de acción directa podría ser perjudicial en momentos en los que "el gobernador (Omar Gutiérrez) se encuentra en medio de una gira internacional en la que se reunirá con inversores de la industria".

Con lo salarial en un segundo plano, los petroleros apuntan a que las empresas cesen en lo que denominaron como "aprietes". Así describieron a la maniobra en la que las operadoras ofrecen onerosos acuerdos económicos para que dejen sus puestos.

Rechazan renovar el PPC y las suspensiones rotativas que vencen el 21 de mayo y que afectan a unos 2.000 trabajadores de la cuenca. Además esperan salir de la reunión con un número aproximado de equipos a "levantar" en los yacimientos, donde las torres inactivas llegan a la doble decena. Y principalmente aguardan un compromiso formal para que no se produzcan despidos.

Las empresas por su parte exigirán a Nación una deuda de alrededor de 1.500 millones de dólares y la puesta en vigencia de los nuevos valores para el gas en boca de pozo, un anuncio que aseguran aún no se efectiviza.

Las operadoras piden que Nación cancele una vieja deuda por precios de incentivos para la nueva producción de gas. Son unos 1.500 millones de dólares.

Fuente: Diario de Río Negro

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