Pidió ayuda a través de los medios y las respuestas no tardaron en llegar

Tomás Maya llegó ayer por la mañana a Comodoro Rivadavia desde Pico Truncado junto a su hija de 5 años, quien padece una discapacidad motriz que la tiene postrada. Su objetivo era viajar por la tarde a Buenos Aires, donde espera que la atiendan en el Hospital Garrahan. Necesita costear la estadía y cubrir gastos en Capital Federal, ya que está desocupado y solo. La solidaridad comodorense no se hizo esperar y en minutos algunas respuestas llegaron.

Con los ojos húmedos y el amor intacto, ayer por la mañana Tomás Maya contó a los diversos medios periodísticos de Comodoro Rivadavia los pormenores que le han tocado vivir con su hija, Luz María, quien padece una discapacidad motriz que la tiene complemente paralizada.
Unas horas antes habían llegado a esta ciudad desde Pico Truncado, para poder subir a un avión que más tarde los llevaría hasta Buenos Aires, donde espera que atiendan a la pequeña tras un turno que le dieron para el 27 de mayo del año pasado, al cual no pudieron asistir por no contar con recursos y por no haber recibido ayuda del Gobierno de Santa Cruz.
A través de las radios su historia se hizo eco y las respuestas solidarias no tardaron en llegar hasta el asiento de la terminal de ómnibus donde Tomás esperaba con su hija el paso de las horas para tomar el vuelo.
Primero fue un hombre quien se ofreció a llevarlo en una camioneta hasta el Aeropuerto Mosconi, gesto que minutos después tendría también otra persona.
Luego una joven introdujo en el bolso de Tomás varios billetes de $100, acción que se iría repitiendo con el paso de las horas. Mientras tanto el hombre seguía con su rutina y luego de tener a su hija en brazos decidió improvisarle una cama donde también la alimentó.

LUCHA DIARIA
La historia de Luz María comenzó hace cinco años cuando nació a los siete meses de gestación con un cuadro de hidrocefalia que derivó en una primera operación. A su estado se sumó el abandono de su madre a quince días de haber nacido.
Según contó Tomás, lo primero que hará en Capital Federal será dirigirse a la Casa de Santa Cruz en Buenos Aires. Allí espera recibir ayuda para poder tratarla en el Hospital Garrahan, tal como tenía previsto en mayo de 2015 cuando desde Pico Truncado lo mandaron a Río Gallegos para que viera a una junta médica, con todo lo que eso implica para ellos.
"Mi hija necesita un chequeo médico general. Ella tiene problemas en los huesos, para hablar, para comer, eso no lo hace un cirujano lo hacen distintos médicos. Entonces yo he tomado una decisión de luchar por ella", señaló. "La Casa de Santa Cruz se tiene que hacer cargo de la salud. Tienen que saber qué le está pasando a mi hija, hoy me juego todo, ya estoy decidido", aseguró.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico