Por estrés y cuidados familiares, más de 1.300 docentes tomaron licencia médica

Una abrumadora escalada de licencias médicas se registró en el ámbito docente, justamente en las dos semanas del mes de julio, cuando el Consejo Provincial de Educación suspendió el receso invernal en escuelas donde no se habían dictado clases durante el primer semestre. De todos modos, el "carpetazo" no tuvo ninguna incidencia porque el extenso paro siguió su curso y aún persiste.

Caleta Olivia (agencia)

El otorgamiento de licencias médicas en esta provincia comenzó a ser una constante hace varios años luego de que el gobierno de Daniel Peralta eliminara el pago de una suma adicional por presentismo, llegándose a registrar casos en los que un docente titular era suplantado por un suplente y éste a su vez por otro.
El nuevo fenómeno que se registró durante las teóricamente suspendidas vacaciones de invierno da cuenta de que hubo más de 1.300 licencias médicas, de las cuales alrededor de 600 se concedieron en Río Gallegos, 300 en Caleta Olivia y las restantes en otras localidades.
Las fechas de vigencia coinciden con la vigencia de una Resolución de ese organismo por la cual se determinó que no habría receso para los cursos que desde comienzos de año se vieron más afectados por la huelga docente, según datos aportados por voceros del Consejo Provincial de Educación, de los cuales inicialmente se hizo eco el diario Tiempo Sur.

MOTIVOS ESGRIMIDOS

En este sentido, pudo conocerse que el universo de licencias médicas solicitadas este mes se divide en tres grupos. La gran mayoría de los permisos para justificar las faltas se corresponde con certificados médicos por estrés, es decir apelando al artículo 11 (carpeta psicológica).
El segundo grupo, aunque en cantidad mucho menor, se produjo con el artículo 10, que comprende a quienes dijeron que por esos días tenían un familiar a cargo que cuidar y, finalmente, el tercer motivo fue por enfermedades comunes.
El sistema para conceder licencias es simple ya que el docente debe presentar un certificado con la indicación del médico y no existe una auditoría que permita al Consejo Provincial de Educación (CPE) establecer si efectivamente el titular de la carpeta médica está en su casa.
Vale también recordar que en 2013 otra gran cantidad de licencias médicas provocó que el CPE tuviera que salir a buscar docentes para algunos establecimientos, sobre todo de Pico Truncado y Las Heras, ya que prácticamente no se dictaban clases.
Por ese entonces, la titular del organismo provincial era Marisa Oliva, quien tuvo que solicitar a la Caja de Previsión Social una autorización para habilitar docentes jubilados que pudieran suplir los cargos. Es que una normativa provincial prohíbe una contratación directa del personal pasivo, pero se apeló a esa medida para hacer frente a la emergencia y garantizar el dictado de clases.

SIGUE LA HUELGA

A todo esto, el conflicto docente sigue sin solucionarse y ya ingresado el segundo semestre el ciclo lectivo 2017 nunca comenzó con normalidad.
En la última reunión de paritarias, los representantes de ADOSAC y AMEP recibieron como propuesta del CPE un incremento salarial del 4% remunerativo, a instancias de fondos comprometidos por el Ministerio de Educación de la Nación.
Los dos gremios la rechazaron de plano y decidieron continuar con el paro y en ese marco ADOSAC emitió un comunicado de prensa denunciando "la extensión adrede del conflicto por parte de los gobiernos (provincial y nacional)", esperando que en la nueva reunión prevista para hoy el CPE la mejore de manera sustancial, "y que se determine claramente su implementación, que sin duda debe ser aplicada al salario básico".

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