Por la creciente desocupación, UOCRA evalúa construir un merendero propio

El impacto de la crisis afecta especialmente a la construcción. La situación preocupa a la seccional Comodoro Rivadavia de la UOCRA que contabiliza más de 1.000 despidos en los últimos meses, por lo que luego de construirle un merendero a chicos de Kilómetro 14, evalúa armar uno propio.

En la delegación local de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), el impacto de la crisis se hace sentir desde principios de año, tanto para quienes trabajan en yacimientos como para quienes lo hacen en obras públicas.
A la realidad que vive la Cuenca del Golfo San Jorge, afectada por el precio del barril del petróleo y la situación que vive en el país, tampoco escapan las obras particulares, afectando a quienes más lo necesitan.
Por esta razón, luego de conocerse el primer informe emitido por el INDEC durante esta gestión, el cual indica que el rubro cayó un 24,1% en abril en comparación con 2015 -siendo la caída más grave desde 2002-, en el gremio coincidieron con los datos.
“Es más o menos lo que veníamos diciendo. En marzo Gerardo Martínez nos mandó un comunicado de que llegaban a 60.000 desocupados. En esta época ya lo empezamos a sentir y ahora creemos que ha bajado a por lo menos más de 1.000 puestos de trabajo”, explicó Rubén crespo, secretario adjunto del gremio.

PELEARLE A LA CRISIS

La situación es preocupante, principalmente en aquellos lugares donde la carencia pega más fuerte. Por esta razón, desde el gremio de la construcción decidieron colaborar con un merendero de Kilómetro 14 y ahora evalúan construir uno propio.
“Hay una tremenda necesidad y nos están pidiendo abrir un comedor. Nuestro temor es que venga mucha gente de afuera por todo lo que esto implica, pero es una posibilidad que estamos analizando porque cuando fuimos al merendero de kilómetro 14 nos encontramos con un montón de chiquititos y nos dimos cuenta de que con lo que llevábamos no hacíamos nada”, explicó Crespo en referencia al comedor Pequeños Gigantes, a donde llevaron leña y ropa.
La construcción a la que refiere el gremialista comenzó ayer, con la intención de que el piso de tierra pase a ser de material y el techo deje de tener goteras. Además de tomar el compromiso de ser padrinos de la institución, algo que deberían imitar otros gremios, señaló Crespo.
"UOCRA no recibe los fondos que tiene que recibir. Sin embargo, nos ponemos a hacer un comedor. Otros gremios podrían hacer lo mismo, por lo menos para los chicos por todo lo que está pasando”, cuestionó.
"En este lugar adonde fuimos, nos encontramos con muchos hijos de albañiles y no les llega el gas. Es todo muy precario; entonces es una forma de ayudar“, sentenció.

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