Prades no puede pagar sueldos y Caleta sigue sin colectivos

A dos meses de haber asumido funciones, el intendente de Caleta Olivia afronta una difícil situación financiera para abonar los salarios de enero a más de 6.000 trabajadores de planta permanente, contratados, de planes sociales y cooperativistas. Además, la ciudad permanece sin colectivos urbanos y ninguna empresa presentó ofertas en la licitación que se lanzó para reemplazar el servicio de Autobuses que se va a fin de mes.



Caleta Olivia (agencia)
Facundo Prades, de extracción radical, ganó ampliamente las elecciones del 25 de octubre presentándose dentro de un partido vecinal insertado en boletas de la coalición nacional Cambiemos y del frente provincial Unidos Para Vivir Mejor que lideró el diputado nacional Eduardo Costa.
En principio adoptó fuertes recortes de gastos de personal al desprenderse de unos 400 empleados que habían sido incorporados por quien lo antecediera en la gestión, José Córdoba (FpV).
Esta medida fue similar a la que aplicó el intendente de Las Heras, José María Carambia (Cambiemos), quien hizo lo propio con otros 33 empleados y ambos coincidieron en afirmar que no se trataba de despidos sino de una finalización de contratos laborales.
Prades también cuestionó son severidad el legado que le dejó el Frente para la Victoria "en todas sus expresiones" y además recriminó al actual Ejecutivo provincial, haber cercenado cuantiosos fondos de coparticipación a su municipio.
Sin embargo, además de cubrir cargos políticos regulares que corresponden a toda gestión de gobierno, creó organismos que implicaron la incorporación de nuevos empleados, como el caso de la Supervisión de Culto, a fin de coordinar relaciones con instituciones religiosas. Sus integrantes estaban ayer abocados a una campaña de recolección de residuos en un barrio, a la cual denominaron "bolseo liviano".
PIDE AYUDA A NACION
El intendente permanece desde hace varios días en Buenos Aires acompañado por el secretario de Hacienda, Marcos Antonelli, "dialogando con funcionarios del Gobierno Nacional para el pronto envío de fondos hacia el municipio caletense, el cual se encuentra en una delicada situación financiera", se informó a través de la Supervisión de Comunicaciones.
Se indicó además que el jueves fue recibido por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, a quien lo impuso de "todas las dificultades financieras que posee la comuna, producto de las administraciones anteriores".
Por tal motivo Prades solicitó que Nación asista económicamente al municipio para afrontar pagos de sueldos, "teniendo en cuenta también que Provincia dejó de asistir a Caleta, debido a la Emergencia Económica".
Ante el diagnóstico planteado, "el Gobierno Nacional se comprometió a estudiar el caso y a auxiliar al municipio, aunque debido a que la gestión es reciente se está analizando el mecanismo más adecuado para que la asistencia posea más agilidad en los próximos meses".
En ese contexto, trascendió que le habrían pedido que reduzca la sobredimensionada planta de personal, como condición sine qua non para recibir ayuda financiera.

GREMIO DE PUNTA
A todo esto, el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Caleta Olivia (SOEMCO) declaró una "retención de servicios" en los sectores laborales, pero por ahora parece evitar chocar abiertamente con Prades.
Esto se refleja en un comunicado que la comisión directiva, encabezada por Julián Carrizo y el cuerpo de delegados, solo hizo llegar a algunos medios periodísticos, excluyendo a El Patagónico.
A través del mismo se indica que "seguimos padeciendo las consecuencias de los desmanejos irresponsables de aquellos que gobernaron nuestra ciudad y la provincia, como así también las disputas políticas, miserables y egoístas que atentan contra los hogares de los trabajadores y de toda una comunidad que hoy está sitiada por los conflictos sociales y carencias de diversa índole (agua, cloacas, luz, salud, seguridad, educación etcétera)".
"Hoy no tenemos el pago de nuestros salarios ni una fecha cierta de cuándo lo percibiremos. Nuestro patrón, el señor intendente Facundo Prades, tiene la obligación de gestionar; agotar instancias para poder cumplir con sus obligaciones y ponerse al frente de la situación", se indicó.
Por otra parte, el gremio señala que los trabajadores "estamos dispuestos a acompañar al señor intendente en la búsqueda de la solución de lo que esperamos sea coyuntural", considerando también que es imprescindible dejar de lado "diferencias, discusiones y peleas estériles".

SIN COLECTIVOS
A la complicada situación financiera se suma el hecho de que la ya disminuida flota de colectivos urbanos de la empresa de capitales santafecinos Autobuses SA se encuentra detenida en su base de barrio Malvinas.
Hace una semana los choferes y otros empleados -que suman algo más de medio centenar- bloquearon ese acceso, reclamando que se les abone el pago de salarios de enero y un adicional.
Además, tienen presente que a fin de mes vence la prórroga que se acordó para la prestación del servicio y para colmo la nueva licitación que lanzó el Ejecutivo municipal no tuvo oferentes, a pesar de que otras dos empresas habían comprado pliegos.
Una simple mirada a la playa de estacionamiento genera un impacto deprimente: un colectivo semi quemado, otros en precarias condiciones para circular e incluso desvencijadas unidades que pertenecieron a Urbano, Sociedad del Estado, la línea que se creara durante la gestión de Fernando Cotillo.

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