Prades: con violencia no se cambia la realidad

El intendente Facundo Prades expresó que la actitud de un grupo de trabajadores de planes sociales que durante casi toda la jornada del viernes bloqueó el acceso norte no es la forma de cambiar la realidad de una ciudad que intenta ponerse de pie ya que "la violencia y las amenazas no suman para que podamos salir adelante".

Caleta Olivia (agencia)

Finalmente, los manifestantes se retiraron de la ruta alrededor de las 21 del viernes, luego de cortarla desde las 10, generando un descomunal congestionamiento de camiones, colectivos e incluso de numerosos autos particulares cuyos conductores no se atrevieron a utilizar un peligro camino alternativo de tierra con pronunciadas pendientes.
Ayer no volvieron a la ruta y no está en claro por qué levantaron el piquete. Se dice que lo hicieron por cansancio al no disponer de logística porque temían una reacción violenta de indignados camioneros y hasta se habló de la intervención del concejal Rubén Martínez, aunque tampoco se sabe si piensan retornar mañana.
Pero en la convulsionada jornada del viernes, miles de personas en tránsito sufrieron las consecuencias del piquete ante la impasividad de la justicia federal, las fuerzas de seguridad y autoridades políticas, como ya es habitual cuando ocurren este tipo de medidas de fuerza en Caleta Olivia.
El conflicto laboral tuvo también adicionales connotaciones, como el hecho de que algunos manifestantes -a través de un programa informativo radial- propalaron fuertes acusaciones al intendente y amenazaron con ir tanto a su casa como a la de sus padres, por lo cual la Unidad Regional Zona Norte de la Policía Provincial dispuso asignar custodias en esos domicilios.

"RIBETES
IRRACIONALES"
Todas estas situaciones motivaron que el jefe comunal, a través de la Supervisión de Comunicaciones, emitiera un mensaje dirigido a toda la comunidad cuyos principales párrafos recordaban que "la escalada de violencia en estas últimas horas ha alcanzado ribetes irracionales que pone a miles de vecinos que quieren vivir en una ciudad que intenta ponerse de pie, como víctimas de un puñado de manifestantes que prefieren vivir en el caos, impulsados por actores políticos que tampoco quieren vivir en paz".
Según Prades, "el pedido de este grupo (trabajadores de planes sociales) es ser incorporados a la planta contratada de una comuna superpoblada y debido a la crisis económica en la que la dejaron gestiones anteriores, aún no puede cumplir con sus obligaciones de pagar en tiempo y forma a sus empleados".
Añade que "después de haber tomado las instalaciones de la Municipalidad amenazando a sus propios compañeros, los manifestantes tomaron la determinación de trasladarse a la Ruta 3 y proceder a su corte impidiendo el paso de manera rotunda a toda aquella persona con intenciones de transitar, lo que generó entredichos y peleas".
Prades aseguró que el "minúsculo grupo" fue "incentivado por aquellos que tuvieron la posibilidad de hacer crecer a la ciudad pero, por el contrario, la fundieron".
Recordó luego que en principio los manifestantes "plantearon la posibilidad de un incremento en la ayuda financiera (algo que depende del gobierno provincial) y después subieron sus pretensiones exigiendo ser incorporados a la comuna".
Finalmente, sostuvo que "esta no es la forma de cambiar la realidad porque la violencia y las amenazas no suman para que podamos salir adelante".

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