Preso de la alcaidía niega violación y pide disculpas a la familia del acusado

Víctor Hugo Lara aseguró que no fue abusado sexualmente dentro de la unidad carcelaria durante Navidad, y que sólo recibió una golpiza cuando lo cambiaron de pabellón. Pidió disculpas a Darío Cheuqueman, quien fue señalado por la policía, ya que –dijo- nunca tuvo contacto con él porque están alojados en distintos pabellones.

Víctor Hugo Lara (27) es padre de dos hijos y cumple una condena por robo en la alcaidía de esta ciudad. Ayer, mantuvo una entrevista exclusiva con El Patagónico para aclarar los graves episodios que se registraron el 25 de diciembre pasado dentro de la alcaidía del barrio Industrial. El detenido fue víctima de una violenta golpiza luego de que los efectivos lo cambiaran de pabellón.
No obstante, aclaró que nunca fue sometido a un abuso sexual como informaron las fuentes oficiales a este diario. El interno explicó que ese día estaba alojado en el pabellón 7 y "toda la guardia dijo que supuestamente iba a haber una requisa. Viene el oficial y me dice que prepare todas mis cosas para cambiarme de pabellón".
Lara alertó entonces a los guardia cárceles de que tenía problemas en el pabellón 5, pero "el comisario dijo 'vos tenés que estar acá'". Convivió varios días en ese pabellón sin inconvenientes hasta la jornada de Navidad cuando "empezaron los quilombos porque yo había tenido discusiones con otros pibes que eran de otros pabellones".
Agregó que "yo me largué a pelear con un muchacho; me entraron a 'zapatear' todos; me golpearon por todos lados y me dieron palazos. Le pedí a la policía si me podía sacar de ahí y los mismos internos del pabellón 5 les dijeron que me saquen".
Entonces, "vino la policía a la garita donde tiene que estar supuestamente vigilándonos las 24 horas y les dijeron a los demás internos que no me iban a sacar a mí si no estaba lastimado. Agarré una máquina de afeitar y empecé a cortarme los brazos para que la policía vea sangre".
Fue recién ahí que "un policía me sacó atado de pies y manos y me llevó a la rastra 20 metros hasta la sala íntima. Me tiraron como un perro a la cama y yo con los ojos vendados".
Lara fue trasladado al Hospital Regional, donde estuvo internado unas diez horas. Recibió las curaciones y estudios del caso e incluso fue visitado por los abogados de la Defensa Pública. Tras ello, fue trasladado al pabellón 7 con internos con condenas por abuso sexual y otros delitos. Dice que a veces se desmaya por los golpes recibidos en la cabeza, mientras espera con ansiedad que llegue el 6 de mayo cuando terminaría de cumplir la condena por un robo armado y otra causa y de ese modo recuperaría la libertad definitiva.

PEDIDO DE DISCULPAS

El detenido aclaró que no fue abusado sexualmente en ese ataque y que el acusado por las fuentes oficiales, Darío Cheuquemán (condenado por el triple crimen de los Pichilef en las 1311 Viviendas el 31 de octubre de 2010), no participó de la pelea porque está alojado en otro pabellón. También aprovechó la ocasión para disculparse con la familia del interno por los perjuicios que pudo haberles ocasionado.
"Darío Cheuquemán está alojado en el pabellón 4, no lo conozco y no sé quién es. Nunca compartí pabellón con él y nunca tuve una convivencia. El tiene una condena de 17 años; está en el pabellón de población. Acá en la alcaidía violación, golpes y peleas entre presos siempre va a haber", argumentó Lara.
En ese sentido, "le pido disculpas a Darío Cheuquemán y a su familia porque él no tuvo nada que ver. Es mentira... nadie abuso de mí; solo recibí golpes. Le pido disculpas a la madre y a las hermanas porque su hijo no tuvo nada que ver y está alojado en otro pabellón. Con la condena que tiene, nunca puede estar alojado en el pabellón 5".
Además, "con la mala información yo corro riesgo adentro del sistema carcelario". Lara ahora se encuentra alojado en el pabellón 2 de conducta, donde los internos "laburan con artesanías y salen a cocinar. Estoy re tranquilo y quiero seguir cumpliendo mi condena ahí; me faltan 98 días para salir".
Recordó que en 2012 fue condenado mediante un juicio abreviado a 2 años y 8 meses de prisión condicional por un robo con armas. Pero transgredió ese beneficio por un delito de daño en concurso real con violación de domicilio y amenazas, y la pena se convirtió en efectiva.
Con la pelea en el pabellón 5, dijo Lara que "pongo en riesgo a mi familia y a mí mismo en la calle. Puedo salir un sábado de la alcaidía con transitoria y capaz que me están esperando en algún auto para agarrarme".
Asimismo, reflexionó que "hoy en día, con la violencia que hay, y la inseguridad en las calles, te la dan de adentro del auto. ¿Cuántos casos han pasado? Yo pongo en riesgo mi vida".

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