Promocionan un loteo con pista de aterrizaje que atenta contra la seguridad del aeropuerto

Se trata del mismo grupo inversor del desarrollo urbano Loteo San Jorge, que ahora promociona un barrio cerrado estilo country al que se podría "llegar volando" según su propio slogan. La pista, pensada para naves de pequeñas dimensiones, no atravesó ningún trámite de habilitación y no podrá operar porque interfiere con los radios de seguridad de la pista del aeropuerto General Mosconi.

Sin ningún teléfono de contacto, ni identificación de algún responsable del proyecto más allá de una dirección de e-mail, la urbanización se publicita a través de un perfil de Facebook denominado "chacras del faro", activo en esa red social desde el 2 de septiembre.
Las promociones incluyen panorámicas de postal de la zona del faro San Jorge, en el ejido comodorense, y entre los detalles de obra se incluyó el inicio de la construcción de una pista de aterrizaje de 500 metros de largo, por 18 de ancho, bajo la pregunta "¿alguna vez te imaginaste llegar volando a tu casa?". Trascartón, afirman que en ese barrio cerrado ello será posible.
Según se informa en la web del loteo, se trata de un barrio al mejor estilo country porteño con club house y reglamento interno de convivencia y edificación, además de un sector "aeronáutico" que incluye un "aeródromo" privado, con operaciones VRF controlado, pista 11/29 de 500 x 18 m características STOL y elevación a 150 ft.
El caso es que el proyecto no atravesó ninguno de los trámites de la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil) para contener una pista de aterrizaje, paso obligatorio para la habilitación que de todos modos no va a obtener -a pesar de que ya está en plena construcción– por afectar las normas de seguridad de la pista y todo el aeropuerto General Mosconi.

EN LA ZONA DE RADAR

El pretendido aeródromo privado está trazado directamente sobre la proyección del eje de pista del aeropuerto local, donde aterrizan y despegan todos los aviones que cubren la vasta zona de influencia del mismo, con lo que de ningún modo puede promoverse actividad aeronáutica en la zona.
Además de esa imposibilidad física de instalar la pista en dicha ubicación, habilitar un sitio de aterrizajes implica una serie de trámites y procedimientos reglamentados y establecidos por la ANAC, que incluye, por ejemplo, la especificación del Lugar Apto Denunciado (LAD). Este determina como primera medida que la ubicación del aeródromo no afecte de ningún modo la operatividad de aeropuertos, ni procedimientos de aproximación a ellos, ni aerovías, norma de base con la que el loteo en cuestión no cumple.
Por otra parte, para poder presentar el mencionado LAD hay que adjuntar planos, la titularidad de la tierra o autorización del propietario para utilizar el lugar. También, presentar un responsable a cargo para tramitar la habilitación, que será quien luego se ocupará del libro de movimientos de aeronaves rubricado por autoridad aeronáutica, donde se asentará todo lo que allí pase. Se trata de un registro que no solo tiene vinculación directa con la seguridad aérea, sino además con políticas anti narcotráfico, por ejemplo, entre otras medidas relacionadas con controles federales.
Llama la atención en este contexto el avance comercial del emprendimiento que tiene la pista de aterrizaje como principal "cebo" para atraer cierto perfil de compradores, sin tener en cuenta que no podrá obtener habilitación para operar, un dato que de conocer el grupo inversionista estaría recayendo en un fraude liso y llano al pretender vender un servicio que jamás podrá brindar.

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