Prueba Chevrolet Onix Activ

Los cambios más importantes se perciben en el sector frontal, donde sus cambios parecen ser que le hubieran realizado un lifting, donde el capot luce más alargado e inclinado, con rasgos marcados para trazar líneas más aerodinámicas.

Los faros son más largos y delgados, y se incorporan luces diurnas de led formando una firma de luz que le proporciona distinción y modernidad. Aunque sin dudas la modificación más llamativa la encontramos en su parrilla, acentuando la forma horizontal del vehículo y estilizándolo.
Las llantas de aleación de 15" presentan un original formato de diez rayos, más deportivo que aventurero, y calzan neumáticos de medidas 195/65 R15.
Incorpora algunos detalles que acentúan su perfil aventurero como las barras portaequipaje de techo y una especie de defensa en color gris. A su vez, sobre la parte inferior de las puertas un aplique metalizado simula la forma de un estribo.

DISEÑO INTERIOR
Cuando abrimos las puertas del nuevo Ónix nos encontramos con un habitáculo moderno, joven, sin sobreabundancia de botones y con todos los comandos ubicados de manera intuitiva.
La posición de manejo es cómoda, conteniendo bien al cuerpo, aunque todavía un poco alta a pesar que se puede regular en altura con la clásica rueda en el lateral del asiento.
Lo diferencial que ofrece la versión Activ es el tapizado (combina tela y cuero) con acabado en dos tonos.
El protagonismo principal de la plancha de abordo se lo lleva la pantalla táctil dev 7", de la que hablaremos un poco más en el apartado del equipamiento, acompañada apenas de tres botones y una perilla para el sistema de audio. A ambos lados, dos espacios cumplen la función de portaobjetos, pero por su dimensión nos cuesta entender qué elementos podremos alojar allí.

EQUIPAMIENTO
El Onix Activ está equipado con un potente aire acondicionado manual que no necesita regularse en la velocidad más alta para climatizar eficientemente a todo el interior. Por otra parte, dispone de levantavidrios eléctricos delanteros y traseros, ubicados en un llamativo interior de puertas. Los espejos eléctricos se regulan eléctricamente y el espejo interior posee una función antideslumbramiento.
El vehículo cuenta con una alarma que da aviso en caso de que las luces queden encendidas al salir del habitáculo. A su vez, el baúl puede abrirse desde el interior y a través de un comando. Las puertas se bloquean en el rodaje para evitar que puedan abrirse accidentalmente y pongan en peligro a los pasajeros, sobre todo a los más chicos.
La cámara de visión trasera junto a los sensores de estacionamiento conforman una verdadera asistencia a la conducción a pesar de que las dimensiones compactas del vehículo no compliquen demasiado las maniobras.
Sin dudas lo más interesante de su equipamiento está en la nueva generación del sistema de conectividad My Link. Una interfaz intuitiva y amigable, con mucha sensibilidad al tacto y compatible con Android Auto y Apple Car Play.
SEGURIDAD
Onix sigue mostrando un gran déficit en este rubro, ya que no agrega demasiado más allá de las exigencias de la ley, con los airbags frontales y el Sistema Antibloqueo de Frenos ABS. Para complementarlo adiciona la Distribución Electrónica de frenado.
Toda la gama Onix está equipada con un motor naftero de 1.389 cm3, 4 cilindros en línea y 8 válvulas. Se alimenta a través de una inyección electrónica multipunto. Con este propulsor, el modelo compacto alcanza una potencia de 98 CV a 5.800 rpm y un torque máximo de 126 Nm a 2.800 rpm.
Está lejos de ser un auto picante o que genere un mundo de sensaciones, pero se desenvuelve con soltura en ciudad y no desentona para nada en ruta ya que no muestra limitaciones a la hora de realizar sobrepasos y a una velocidad constante produce un andar confortable.

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