Prueba Volkswagen Golf Variant

El nuevo Volkswagen Golf Variant se basa en la misma plataforma y proviene del mismo país -México- que la versión de 5 puertas. Las diferencias están obviamente en el largo final que crece 307 mm para alcanzar los 4.562 mm. Así el baúl pasa de 380 a 605L y de 1.270 a 1.620L con los asientos reclinados.

Mecánicamente el nuevo Volkswagen Golf Variant conserva la suspensión trasera independiente multibrazo y ofrece como única motorización al 1.4 TSi (inyección directa de nafta y turbo) con caja manual de 6 cambios o automática DSG (doble embrague) de 7 relaciones.
Respecto de la seguridad, ofrece 7 airbags (frontales, rodilla conductor, laterales y de cortina), ESP, Control de Tracción y anclajes ISOFIX.

DISEÑO INTERIOR

Estéticamente no hay mucho para decir del nuevo Volkswagen Golf Variant, es prácticamente el auto que ya conocemos hasta la parte trasera donde el techo se extiende. Respecto del interior tampoco hay mucha diferencia con el hatchback -al menos hasta que miramos hacia atrás- el tablero es el mismo y en nuestra unidad ofrece el decorado en símil aluminio pulido que está muy bien logrado.
Lo más ponderable de esta generación del Golf es que, aun incluyendo una pantalla táctil y una gruesa zona central, no abruma a sus ocupantes con un tablero muy abultado e invasivo, sino que da sensación de orden y aire. Esto se refuerza con buen espacio tanto en las plazas delanteras como en las traseras.
Respecto del equipamiento, el nuevo Golf Variant se ofrece en dos niveles, Confortline y Highline. Podés ver y comparar lo que traen haciendo click acá, solo vamos a destacar que además de los elementos de seguridad, incluye sensores de estacionamiento delanteros y traseros, encendido de luces automático, climatizador bi-zona y computadora, dejando para el full elementos como faros bi-xenon y el control de crucero, entre otros. Lo curioso del modelo es que su pantalla táctil de 5.8" no incluye navegador.
COMPORTAMIENTO

Lo mismo que ponderamos en el hatchback lo volvemos a celebrar en el Golf Variant: Volkswagen decidió que su mediano se sienta como una entidad mecánica y no electrónica, esto quiere decir que la caja tiene un tacto libre de cualquier gomosidad, que el volante se siente conectado con las ruedas y que la posición de manejo puede ser baja con un asiento levemente inclinado hacia arriba para apoyar bien las piernas. ¿Todo lo anterior quiere decir que es un auto áspero? Para nada, sigue siendo confortable y silencioso, por ejemplo a 130 km/h de velocímetro viaja relajado a menos de 3.000 rpm.
Respecto del motor, es un deleite, como todos los impulsores de baja cilindrada con turbo hay cierta demora en bajas vueltas (lo sienten más los que viven en zonas de pendientes pronunciadas) y cuando pisamos fuerte el acelerador necesita dos centésimas de segundo para reaccionar, pero después de eso su torque plano de 250 Nm entre 1.500 y 3.000 rpm le permite empujar sin parar, a cualquier velocidad.

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