"Que mi familia vuelva a la cancha está por arriba de cualquier resultado"

Dirigir a Florentino Ameghino significó para Orlando Portalau volver a vivir situaciones tan simples como placenteras y humanas, de la mano de su familia compuesta de su esposa Natalia y sus hijos Mirko Gael (5 años) y Joaquín Luciano (2).
"El domingo pasado, después de siete años de convivencia con mi familia, con mi señora y mis dos nenes, pude traerlos por primera vez a la cancha. No lo pude hacer en Madryn, no lo pude hacer en Huracán, por miedos", confesó.
"Es la primera vez que mis hijos van a ver dónde trabaja papá. No sabían si trabajaba de árbitro, de técnico, de línea, no sabían. Por lo menos lo vieron a papá en la cancha", destacó entre risas.
Sin dudas, ese pequeño gran momento va más allá de todo. "Te imaginarás la significancia que tiene para mí haber logrado eso, que mi familia vuelva a la cancha. Fue emocionante, me hizo muy feliz y está por arriba de cualquier resultado", remarcó "Pocho".

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