“Que nadie se lave las manos”, pidió el obispo

Con el tradicional izamiento de la bandera, una ceremonia donde no hubo discursos y sólo chocolate caliente y pastelitos, más el Tedéum en la Catedral San Juan Bosco, se celebró el aniversario de la Revolución de Mayo. El intendente Carlos Linares señaló que no es casual lo que pasa en América del Sur e indicó que el pueblo debe estar unido. El obispo Joaquín Gimeno Lahoz llamó a que se impulse una mayor solidaridad y compromiso. "Que nadie se lave las manos en la dura realidad que vivimos".

El presente que vive el país, con tarifazos, recortes y un precio bajo del barril del petróleo, estuvieron presentes en los actos por la Revolución de Mayo, principalmente en las palabras de funcionarios; el intendente, Carlos Linares, y el obispo de la Diócesis Comodoro Rivadavia, Joaquín Gimeno Lahoz.
Poco después de las 9, bajo un cielo gris encapotado y una llovizna fina, se iniciaron los actos oficiales que organizó el Municipio para la ocasión. Esta vez no hubo desfile cívico militar, como ha sucedido en otras oportunidades, y todo quedó reducido al festejo que se realizará el próximo 9 de Julio, cuando se celebre el Bicentenario de la Independencia.
A esa hora, en la plazoleta de la vieja estación Ferroportuaria, frente al Comodoro Hotel, en 9 de Julio y Rivadavia, se izó la Bandera Nacional. Fue el propio Linares quien encabezó la ceremonia, acompañado por los senadores Mario Pais y Alfredo Luenzo.
Luego llegaron las estrofas del Himno Nacional y posteriormente todos caminaron hasta el Centro Cultural donde se realizó el tradicional chocolate caliente. Allí estuvieron funcionarios del gabinete municipal, entre ellos el secretario de Salud, Carlos Catalá; el titular de Seguridad, Antonio Zúñiga, y su segundo, Héctor Quisle, así como concejales e invitados del Ejército argentino, Fuerza Aérea, Policía del Chubut y autoridades de la IX División del Ejército chileno que llegaron para participar de una jornada de trabajo en conjunto con sus pares argentinos.
En este marco, Linares dialogó con los medios, indicando que "es una fecha muy importante, un día especial, en un clima muy especial. Estamos viviendo también momentos muy especiales de la Patria, muy complicados para algunos. Pero hay que recordarla, ser respetuoso y tratar de que esta Patria sea cada vez más grande”.
Agregó que "la historia cada tanto se repite, van pasando las cosas, parecería que cada tanto hay que hacer una revolución nuevamente. En principio el país, lo que está pasando en América del sur, lo que pasa en Brasil, Venezuela y Ecuador. Esto no es gratis, pero hay que afrontarlo y el pueblo tiene que estar unido, que es lo más importante”.


LLAMADO DE ATENCION
En el Centro Cultural hubo presentaciones folclóricas, de danzas y música. Luego las actividades continuaron en la Catedral San Juan Bosco, donde el obispo encabezó el Tedeum por la Revolución. En su exterior, se apostó la agrupación 25 de Mayo del Regimiento de Infantería 25.
Alrededor de las 10:15, Linares llegó junto al viceintendente Juan Pablo Luque; el secretario de Tierras, Alberto Parada; el subsecretario de Servicios a la Comunidad, Rubén Palomeque, y Catalá.
Luego llegaron los concejales José Gaspar, Cristina Cejas y Guillermo Almirón.
En su homilía, Gimeno Lahoz cuestionó la ausencia de la memoria histórica, lo que calificó como un defecto y se preguntó “¿qué Patria soñaron ellos (por los líderes de la revolución) y que patria queremos hoy?".
El obispo puso especial énfasis en el momento que vive el país. Quizás por esta razón señaló que “el poder es servicio; de lo contrario se corrompe” y llamó a la comunidad a “ser ciudadanos y no habitantes”, ya que "convertirse en pueblo es compartir valores y proyectos".
Gimeno hizo alusión la problemática del narcotráfico, la seguridad y la salud y señaló que "nuestro país está viviendo momentos difíciles”. Por eso reclamó que se impulse una mayor solidaridad y compromiso. "Que nadie se lave las manos en la dura realidad que vivimos”, sentenció.
El obispo también aseguró que no debe prevalecer la violencia ni la confrontación, haciendo referencia al enfrentamiento que hace un par de semanas mantuvieron los trabajadores de la construcción vinculados con la UOCRA y el Sindicato de Obreros Unidos de la Construcción de Chubut.
El Tedeum finalizó alrededor de las 11, luego de las tradicionales invocaciones religiosas, donde se rezó por el bienestar del país, justo en los momentos que más se necesita ante la disconformidad social que existe en relación a las políticas excluyentes del gobierno de Mauricio Macri.

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