Rafael Nadal obtuvo en Madrid su Masters 1000 número treinta

El tenista mallorquín se impuso en la final por 7-6 (10-8) y 6-4 y de esa manera ganó por quinta vez ante su público en un partido en el que tuvo que salvar dos pelotas de set en el primer parcial.

El español Rafael Nadal apuntaló ayer su candidatura para Roland Garros al vencer al austríaco Dominic Thiem por 7-6 (10-8) y 6-4 en la final del torneo de tenis de Madrid y conquistar su título de Masters 1000 número 30.
Campeón recientemente en Montecarlo y Barcelona, Nadal ganó por quinta vez ante su público en un partido en el que tuvo que salvar dos pelotas de set en el primer parcial.
Thiem, quien a los 23 años disputó su primera gran final, opuso la resistencia que se esperaba de un jugador que apunta a lo más alto. Dueño de un exquisito revés a una mano, el austríaco ya ganó títulos en todas las superficies y hoy alcanzará su techo en el ránking de la ATP: aparecerá séptimo.
El futuro puede ser suyo, pero el presente es de otro. Es de Nadal, quien ofreció esta semana nuevas garantías de su enorme estado de forma a 14 días del arranque de Roland Garros, donde buscará su 15to. Grand Slam y el primero desde hace tres años.
De momento, Nadal ya es el mejor jugador del año con tres títulos y otra tres finales y hoy superará en el ránking de la ATP al suizo Roger Federer para colocarse cuarto de la clasificación, apenas a un puñado de puntos del tercero.
Con su victoria de ayer ante el joven Thiem, el "rey" de la arcilla igualó las 30 coronas del serbio Novak Djokovic en torneos de Masters 1000, récord absoluto.
El domingo que viene podría conseguir una más en Roma. El español cuenta además con 72 copas en su palmarés, 52 de las cuales llegaron sobre la cancha más lenta del circuito.
La final de Madrid, sin embargo, pudo haber tenido un desenlace diferente si Thiem hubiera aprovechado los dos set points que tuvo en el tie break del primer parcial. El austríaco había salvado antes cuatro pelotas de set y tuvo dos opciones para adelantarse en el marcador.
Pero Nadal se creció en esos momentos ante los aplausos de un público que lo llevó en volandas y consiguió salvar la situación. Antes ya se había recuperado de un break de Thiem en el tercer juego del partido, que arrancó con un guión imprevisto.
Thiem, al igual que Nadal, es un jugador que se mueve como pez en el agua en el polvo de ladrillo. No le importa jugar dos metros por detrás de la línea de fondo y no da un punto por perdido. No hay punto fácil ni ante el austríaco ni ante el español. Por eso, el primer set duró 1 hora y 18 minutos tras un tie break agónico.
El austríaco exigió a Nadal hasta el último segundo. Tuvo cuatro pelotas de break para colocar el 5-5 y seguir vivo y salvó otro punto de campeonato al resto.
Con el cuarto ya no pudo hacer nada más y Nadal cerró el duelo con una volea de revés tras dos horas y 17 minutos. Fue su décimo quinto triunfo consecutivo sobre arcilla, con 30 sets a favor y sólo dos en contra. Números que recuerdan al mejor Nadal en polvo de ladrillo.
Salvo en el 2009, siempre que ganó tres torneos sobre arcilla en la gira europea (2005, 2006, 2007, 2008, 2010, 2012 y 2013) acabó levantando después el Roland Garros.

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