Raúl Alcalá: "poder entrar a una cancha es una bendición"

Nació en Ingeniero Jacobacci, pero llegó a Comodoro Rivadavia en 1980 proveniente de Bahía Blanca para trabajar en Entel y jugar en Jorge Newbery, donde consiguió varios títulos. Luego pasó a Ferrocarril del Estado e integró el equipo que salió campeón luego de varias temporadas de sequía. Hoy, con 60 años, es el actual presidente del club más joven de la Liga de Fútbol de Comodoro Rivadavia. "Vivo para el fútbol, y esa pasión la heredaron mis hijos Emiliano y Juan Cruz", asegura.

Lo que siente Raúl Alcalá al cambiarse en el vestuario de Rada Tilly para jugar la semifinal con Los Amigos, en la categoría Maxi Master, es lo mismo que sentía hace más de tres décadas cuando defendió los colores de Jorge Newbery en la Liga Oficial del fútbol comodorense, donde fue bicampeón, y con la camiseta de Ferrocarril del Estado donde también dio vueltas olímpicas.
Las ganas de entrar a la cancha, el esfuerzo por llegar primero a la pelota y la satisfacción de hacer un buen pase y sumar para que el equipo gane son cosas que no han cambiado en Alcalá, que acepta gustoso para hablar de sus inicios cuando llegó a la capital petrolera y defender los colores del "ferroviario" y también de su época en el "Lobo".
Nació en Ingeniero Jacobacci el 9 de mayo de 1956, pero se fue a Bahía Blanca de muy chico con 8 años. Hizo las inferiores en el club Libertad hasta los 16 años cuando pasó a defender la camiseta de Huracán en Ingeniero White. Vino a Comodoro Rivadavia con 24 años, con trabajo y fichado para el club del barrio 9 de Julio. "El hijo de Baldomero Vidal estaba haciendo un curso en Bahía Blanca, y me ficho para Jorge Newbery en el año 80. Jugué un par de años, y dejé de jugar un tiempo hasta que "Coco" Bersán armó un equipo con el que salió campeón varias temporadas. Fuimos bicampeones en el 86", recuerda luego de cambiarse y salir satisfecho de la cancha al avanzar a las finales de la categoría Maxi Master de Veteranos.
Raul Alcalá preside el Club Atlético Rada Tilly desde hace cuatro temporadas, y siempre estuvo ligado al fútbol. De una u otra forma. Hace memoria y recuerda con una sonrisa su etapa en Ferro, que lo recibió con los brazos abiertos y dejó su huella en un recordado equipo junto a su amigo Ariel Bordeira en el arco, que llegó proveniente de Florentino Ameghino, Sergio Rakitsky, Jorge "Pupo" Agüero y Néstor "Leche" Barrionuevo, entre otros.
"En el año 88 y estaba cansado de los entrenamientos y me llamó "Cacho" Alvarez para ir a jugar a Ferro. Estuve varias temporadas, teníamos un lindo equipo, y ascendimos en el 88, y al año siguiente ganamos en la A. Me acuerdo que Ferro salió campeón después de creo eran 26 años de sequía, y fue una verdadera fiesta", rememora.
Del fútbol oficial se retiró en el año 91, luego de volver a Jorge Newbery para participar de los viejos torneos regionales y regresar al conjunto de kilómetro 5. "Me retiré en Ferro. Jugué las dos temporadas y después ya estaban los campeonatos regionales, y fui a Newbery. Jugué ahí, pero el retiro fue en Ferrito a los 36 años. Fue una época muy linda. Había comisión de Damas, estaba bien organizado el año", sentenció.

LOS VETERANOS, UNA ETAPA SIMILAR PERO CON MÁS AÑOS DE EXPERIENCIA

Raúl Alcalá respira fútbol, y eso es algo que heredaron sus hijos Emiliano (28) y Juan Cruz (24), quienes defienden los colores en la Primera de Rada Tilly. En la actualidad, la función de presidente lo mantiene al margen del fútbol de Veteranos, pero siempre está pendiente. Ayer sábado pudo jugar unos minutos la semifinal frente a Los Amigos donde ganaron por penales, luego de un agónico empate en el tiempo reglamentario. "En Veteranos no arranqué enseguida. Rada Tilly tenía Seniors, pero yo me había alejado. No quería jugar, hasta que me fui metiendo de a poco. Cuando tuve edad para Master, ahí sí. Teníamos un gran equipo y salimos campeones varias veces hasta que me integré a la comisión directiva", acota Alcalá.
No hace falta preguntarle el significado de la palabra fútbol, porque habla todo el tiempo de eso. "Si a mí me faltara el fútbol no podría vivir. Yo vivo pendiente del fútbol. Ya sea jugándolo, viéndolo, generándolo. Hoy soy dirigente, y trato de que todo esté en condiciones. Que los jugadores tengan todas las comodidades. Mis hijos y yo estamos pendientes de lo que pase. Es una manera de vivir. Como sos en una cancha, sos en la vida. Yo traslado lo que me pasó en la cancha a la vida", subraya.
El hecho de no poder entrenar con normalidad, y no jugar seguido le jugó una mala pasada en la tarde de ayer donde solo pudo jugar unos minutos, y tuvo que salir por una molestia. Encima su equipo perdía 1-0 y él desde el banco veía pasar los minutos sin poder hacer nada. "Soy fanático del fútbol. Trato de entrenar, pero ahora últimamente no estaba jugando porque como dirigente siempre acompaño a la Primera y a la Reserva. Los veteranos juegan casi siempre a la misma hora. Cada vez juego menos, pero en esta instancia de semifinales pude estar. Una molestia en el isquiotibial no me permitió terminar en la cancha, pero avanzamos en los penales", afirmó orgulloso por sus compañeros.
Alcalá respira, y mira su alrededor. Todo está ligado a lo mismo. "El fútbol es camaradería, pasarla bien y disfrutar con amigos. Poder entrar a una cancha es una bendición. Yo lo siento así. Me pongo nervioso, grito, como lo viví siempre. Eso es el fútbol para mí", concluye.

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