Reconstruyeron un homicidio ocurrido en el barrio Rotary 23

Un amplio radio del barrio Rotary 23 de Caleta Olivia estuvo ayer virtualmente sitiado por policías regulares de varias comisarías, del Comando Radioeléctrico, División Infantería y Fuerzas Especiales, debido a que por más de tres horas se realizó una primera etapa de la reconstrucción de crimen de Diego Igor, ocurrido hace más de un año en ese populoso sector urbano.

Caleta Olivia (agencia)
Mario Albarrán, juez de instrucción, y Martin Sedán, fiscal de la causa, encabezaron el procedimiento que se inició alrededor de las 10, acompañados por oficiales de justicia y peritos en criminalística, habiéndose recogido los testimonios de varios testigos del hecho, entre ellos dos personas que acompañaban a la víctima en una camioneta cuando se produjo el hecho de sangre.
Si bien hubo un estricto hermetismo en torno al procedimiento, se sabe que hoy se llevará a cabo una segunda etapa con la presencia de varios imputados, entre ellos un joven de aproximadamente 20 años, quien se encuentra alojado en la alcaidía de esta ciudad.

EL CASO
Igor tenía 32 años cuando falleció el jueves 26 de febrero de 2015 en el Hospital Zonal luego de agonizar como consecuencias de las gravísimas heridas que le causaron sus atacantes (que serían al menos cinco) el domingo 22, en inmediaciones de la plaza del mencionado barrio, precisamente en la calle denominada Pozo 0-12. Su cuerpo presentaba ocho lesiones de arma blanca y traumatismo de cráneo producto del golpe que le asestaron con un palo.
La agresión ocurrió en horas de la madrugada y las primeras versiones indicaron que Igor, empleado público que se desempeñaba en el Centro de Integración Comunitaria "Virgen del Valle", pasaba por ese lugar con su camioneta acompañado por dos mujeres y se detuvo al ver que varios individuos estaban golpeando a otro.
Al intentar defenderlo, el grupo volvió contra él y comenzó a agredirlo dejándolo malherido, tras lo cual todos escaparon y la víctima falleció cuatro días después cuando se hallaba en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Zonal.
Las posteriores investigaciones determinaron que varios de los individuos eran menores de edad y uno de ellos, que tenía 17 años, había sido enviado por sus padres a Gobernador Gregores, pero igualmente fue ubicado por la policía.
También se allanaron varias viviendas en el barrio Rotary 23, incautándose una tumbera y proyectiles de diversos calibres, además de prendas de vestir y teléfonos celulares.
De los sospechosos, solo quedó detenido un joven que por ese entonces tenía 18 años, de apellido Arias, en tanto que los restantes permanecen en libertad ya que al momento del homicidio eran menores de edad.
Otra de las versiones da cuenta de que Igor conocía al muchacho que era agredido por la patota y que fue hacia ese lugar para defenderlo, alertado por un amigo del mismo, en tanto hay controversiales hipótesis acerca de quién le causó las heridas de arma blanca.

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