Recuerdos de mi viaje a España

En el mes de julio del 2016, se me cumplió el sueño de mi vida a los 73 años, después de atravesar el Atlántico y de 12 horas de vuelo aterrizamos en Barcelona, hermoso e inmenso su aeropuerto, cada 2 minutos despegaba un avión, bello su puerto en el mar Mediterráneo.

Pascual Rodríguez, jubilado
Muchos barcos cargueros y cruceros, en un viaje de 30 km por una carretera impecable, llegué a Mataro. Visité sus playas de arena muy finita con una suave brisa de 10km/h y 35 grados de calor. Había cantidad de embarcaciones deportivas, gran actividad comercial, y viajé en ferrocarril. Fue un lujo. Parecía que flotaba sobre los rieles.
El idioma allí es español (castellano) pero se escribe en catalán y se habla también. El trato al turista de excelencia, en comercios, bancos y en la propia calle. Se utiliza la bicicleta y la moto como medio de transporte. Incluso en lugares especiales hay 30 bicicletas para uso de los transeúntes. Hay muy pintorescos edificios, e iglesias. Un ejemplo de esto es la espectacular Sagrada Familia, y La Pedrera, un edificio para visitar.
Las playas están pobladas de turistas y juventud. En su avenida principal está la rambla con mesas y multitud paseando que se asemeja a la calle Florida de Buenos Aires. Los edificios son de construcción de la época de los moros de piedra, muchos pasajes angostitos en las manzanas donde se ubican restoranes, bares, comercios. En los espectáculos, hay flamenco, opera, gran diversidad de nacionalidades y pieles. No había canes en las calles.
En el viaje del aeropuerto majestuoso de Barcelona a la ciudad del mismo nombre me llamó la atención en un cerro no muy elevado frente al puerto donde había unas instalaciones muy brillantes, le pregunté al conductor qué era y me respondió que allí estaba el cementerio. Se lo veía que era muy lujoso y muy bien cuidado.
Había una parrilla a las brasas de nombre "Patagonia". Una fábrica de turrones en La Pedrera. Los estacionamientos son subterráneos de 300 metros y de dos niveles. Hay una boquerisa (mercado) donde se encuentra todo lo que se busque: carne, verdura, fruta, fiambres, butifarra, pescado, turrones, bombones, jugos, empanadas, de todo el mundo. Otra cosa que llamó mi atención fueron los colectivos sin techo y doble piso para los turistas. Hay mucha edificación de altura, marcas de autos que aquí no tenemos. Estoy esperando regresar pronto a España y recorrer.
De Madrid hacia el Mediterráneo, todo muy bello e histórico.

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