Recuperan cinco armas en la requisa al coche que habría sido utilizado en el asalto comando

A las 15 de ayer se efectuó la requisa del Ford Focus interceptado por la Brigada de Investigaciones durante la noche del miércoles en el barrio Máximo Abásolo, a minutos de ocurrido el asalto comando en una vivienda de la calle Ramos Mejía. Su conductor, un adolescente que es hijo de una pareja de delincuentes, amenazó con un arma a un policía antes de ser reducido. En el automóvil había tres pistolas calibre 22 y dos revólveres.

El jefe de la Brigada de Investigaciones, Juan Carrasco, y oficiales de la división concretaron ayer una requisa vehicular en el Ford Focus -dominio IVD 292- que quedó secuestrado en la Seccional Segunda y en el que se presume que escapó parte de la banda que dio el golpe comando el miércoles a la noche en una casa de Ramos Mejía casi Yrigoyen, en donde se llevaron 40 armas de fuego de un coleccionista.
En la requisa -de la que participaron también el oficial de turno de la Seccional Segunda y Policía Científica, junto a un testigo civil-, se logró recuperar cinco armas: tres pistolas calibre 22 y dos revólveres, uno de ellos calibre 32.
Una de las pistolas tenía una bala en boca y según se presume es con la que el joven de 17 años -sospechoso de haber intervenido en el robo- le apuntó al oficial Patricio Rojas cuando fue interceptado en Ramón Lorenzo casi O'Donnell minutos después del asalto.
El menor de edad hoy deberá comparecer ante la Oficina Judicial para ser imputado. Mientras tanto, ayer se conoció que el total de armas denunciadas como robadas fueron 40.
Al parecer, los ladrones tenían planificado el atraco y conocían que el propietario del domicilio era coleccionista.
Eran las 20:30 del miércoles cuando los integrantes de la familia estaban por dirigirse a Rada Tilly, pero momentos antes ingresaron por la fuerza los delincuentes.
Según los datos recabados por El Patagónico en el lugar del robo, los individuos patearon la puerta a la altura de la cerradura y lograron forzarla para acceder a la casa.
Al propietario le asestaron un culatazo en la cabeza y le exigieron que entregara todas las armas. Su esposa les pidió a los delincuentes que por favor "no le hagan nada a la familia y llévense todo lo que quieran". La misma víctima comentó a este diario que eran entre seis y ocho individuos de entre 15 y 30 años que actuaron a cara descubierta.
La policía dio cuenta de que además de las 40 armas robadas, el grupo comando se llevó unos 20 mil pesos y 10 mil dólares.

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