Reinaldo Aracena, uno de los primeros en anotar 8 goles en el fútbol comodorense

Comenzó como defensor, pero luego fue delantero en Argentinos Diaema, club que cumplió 84 años el último 5 de septiembre. También vistió los colores de Ferrocarril del Estado, Florentino Ameghino y Roca. En el club de Kilómetro 27 fue director técnico donde dirigió a su hijo Pablo y fue presidente.

Todos lo conocen por su apodo y en Kilómetro 27 todos saben quién es. Reinaldo Ignacio "Coco" Aracena fue jugador, director técnico, colaborador y hasta presidente del club Argentinos Diadema. Actualmente se alejó de la institución y si bien reconoce que no va tan seguido a ver los partidos a la cancha, el amor por los colores blanco, azul y rojo no cambió.
Su amor por el club nació de pibe, cuando sus padres lo llevaban caminando a ver a su hermano practicar atletismo, y él comenzó a patear la pelota con amigos. Epocas donde no había divisiones formativas y los clubes eran ligados a los yacimientos petroleros. Su papá, Luis Salvador Aracena fue uno de los fundadores de la institución que comenzó a escribir su historia un 5 de septiembre de 1933, producto de la fusión de dos clubes.
"Conozco la historia por mi viejo. Todo giraba en torno a la empresa Shell. En esos momentos había dos clubes en el barrio. Uno era Argentinos Diadema y el club Manuel Rodríguez. El primero estaba integrado por argentinos de todas las provincias junto a portugueses, rusos, italianos, españoles que jugaban al fútbol y colaboraban. El otro estaba integrado por chilenos. En esa época jugaban entre sí porque no existía la Liga de Fútbol Oficial, pero se agarraban a trompadas. El administrador de Shell les dijo que se terminaba el fútbol. O se solucionan las diferencias o se cierra todo. Se hizo una asamblea y unificaron los dos clubes el 5 de septiembre de 1933 donde pasó a llamarse club Deportivo Recreativo Argentino Diadema. La camiseta se unificó, y los colores blanco azul y rojo es por la bandera chilena", admitió Aracena.
El conjunto de Kilómetro 27 festejó sus 84 años de vida el pasado martes, y en sus años iniciales siempre dependió de la empresa Shell. Era un club donde también se practicaba atletismo, y había buen equipo, pero con el tiempo eso se perdió.

DEBUTAR A LOS 14 EN PRIMERA

De tanto jugar en el barrio, y acercarse a la cancha, lo ficharon. Era rápido, y el entrenador lo probó en el fondo, en la época donde se jugaba con dos defensores, hasta que encontró su ubicación más arriba, como delantero y comenzó a hacerse amigo de la red. "Empecé de muy pibe, pero no había inferiores. Jugábamos en Primera B, y en esa época se jugaba sin cambios. Yo estaba en la Segunda. Se jugaba con el Trébol, Tordillo, Astra, Escalante, Cañadón Perdido, Manantiales y Astra. Eramos los barrios petroleros. La gente iba a la cancha caminando. Eran entre tres y cinco kilómetros, y nos íbamos en familia. Caminando por la vía. Volvías a la casa a las nueve de las noche", apuntó Aracena.
Cuando disputó su primer partido en la segunda categoría tuvo suerte. El titular de Primera faltó, y su chance de dar el salto fue rápido en Argentinos Diadema. "Me ficharon con 13 años y debuté con 14. Era una forma de juego diferente. Había dos defensores nada más, y yo era marcador de punta izquierda. El primer partido del campeonato lo jugué en Segunda, y cuando terminó el partido me pidieron que me quede, había faltado el titular. No tenía problemas y jugué. Me cambié y debuté en Primera. Para mí, el fútbol siempre fue una diversión. Jugamos contra Astra", recordó.
En ese primer partido se ganó 1-0 y al domingo siguiente lo ratificaron como titular. "De ahí en más comencé a jugar en Primera en el club de mi barrio. También jugué en Ameghino, fueron pocos partidos hasta que me quebré. En ese equipo estaba Barrojo, Soloaga, el 'caña' Muck, Nievas, era la base de la selección de Comodoro en el 67, donde estaba Almenar como técnico", aseguró.

VESTIR OTROS COLORES Y VOLVER AL BARRIO

En épocas donde la autovía era el medio de transporte, Kilómetro 5 era la estación previa a Diadema cuando se venía del centro de Comodoro Rivadavia, y todos se conocían. Eso hizo que llegue una invitación desde Ferrocarril del Estado para que lleve los goles al conjunto de Km5. "En el año 74 vuelvo al barrio después de estar en Buenos Aires, y el club estaba desafiliado. Ahí me llamaron de Ferro, gente con la que tenía buena onda porque la autovía unía Kilómetro 5 con Diadema, y de ahí nos conocíamos con gente como Roberts, Agüero. Me sumé y usé la camiseta 9. Estaba de técnico el 'cabezón' Rodríguez. Jugaba con el portugués De Brito, que era el goleador en ese momento, pero la 9 me la dieron a mí", reconoció con una amplia sonrisa y los ojos grandes.
Uno de los días que más recuerda "Coco" de su etapa como jugador fue el día que se cansó de gritar goles, y hasta ganó una apuesta para sus compañeros. "En esa época fui goleador, y soy uno de los primeros en hacer 8 goles en un partido. Fue frente a Cañadón Perdido. A esa edad, había salido la noche anterior, pero no me afectó en el partido. Hubo una apuesta en el medio, y la gané. Llevaba 7 goles y cobraron un penal a favor. Lo patee yo y ganamos la apuesta, que eran cuatro cajones de cerveza y la picada para todo el plantel, y festejamos", recordó.
Defendió los colores de Diadema en diferentes etapas, pero a los 30 años decidió colgar los botines, y fue momento de buscar otras alternativas para seguir ligado al club. Jugó 16 años en total. Se dio el gran gusto de dirigir a su hijo Pablo, quien hacía dupla de gol con Andrés "Pato" Rybier. La época de presidente fue desde fines de 2012 hasta 2014, y en el año 68 fue secretario. La misma actividad lo fue cansando hasta alejarse de a poco. Le hubiera gustado imponer otra visión en la institución, un poco más social, con más opciones para los vecinos del barrio.
Todos lo conocen por "Coco", y es una palabra autorizada para hablar de Diadema, y de esos inicios donde los encuentros de fútbol eran entre yacimientos petroleros, y era un pasatiempo para los trabajadores.

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