Roberto Fontanarrosa: a nueve años de su muerte

Casi una década pasó desde el fallecimiento del humorista gráfico y escritor rosarino. Creador de míticos personajes como "Inodoro Pereyra", "Boogie el aceitoso" y de miles de cuentos que quedaron en la historia de la literatura argentina.

Sencillo, Fontanarrosa pasaba sus días en el bar rosarino "El Cairo", en la famosa "Mesa de los Galanes", la cual sigue estando eternamente reservada en su nombre y en el de sus amigos, con quienes se reunía allí.

El escritor también es recordado por la huella que dejó en el III Congreso de la Lengua Española en el que dio una magistral charla titulada "Sobre las malas palabras". Un fragmento de su desopilante ponencia: "no sé quién define lo que es vulgar y lo que no es vulgar. Pienso que las malas palabras brindan otros matices. Soy fundamentalmente un dibujante, con lo cual más de uno se preguntará ´qué hace este muchacho en esta mesa´. Hay palabras de las denominadas malas palabras que son irreemplazables, por sonoridad, por fuerza y por contextura física de la palabra".

"No es lo mismo decir que una persona es tonta o sonsa que es un pelotudo. El secreto de la palabra pelotudo. ya universalizada -no sé si ya está en el Diccionario Panhispánico de Dudas- podría referirse a un utilero de fútbol. El secreto y la fuerza está en la letra ´t´", comentaba en una conferencia que no tiene desperdicio alguno.

En 2003 el escritor fue diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica, enfermedad que lo llevó en 2007 a dejar de dibujar debido a la pérdida de control de su mano derecha. De todas maneras, Roberto no se rindió y continuó ideando guiones para sus personajes que fueron ilustrados por Crist (chistes sueltos) y Oscar Salas (Inodoro Pereyra) hasta el día de su muerte.

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