Rompen vidrio del despacho de la concejal Andrade, que pide la suspensión de Prades

"Si piensan que con lo que hicieron van a amedrentarme, les digo que están equivocados porque no voy a cambiar mis convicciones", dijo la concejal Liliana Andrade, luego de que alrededor de las 11 de ayer ingresara a su despacho y comprobara que alguien había roto con una piedra uno de los vidrios de la ventana que da al pasaje 20 de Junio.

Caleta Olivia (agencia)

En esos momentos no había personal administrativo en el edificio legislativo comunal ya que rige el periodo de receso invernal y tampoco hubo testigos que pudieran haber visto algo desde la calle, en tanto que los vecinos residen en las inmediaciones no aportaron ningún dato al personal de la Comisaria Seccional Primera que investiga el hecho.
La edil, que integra el bloque unipersonal "Caleta hacia el futuro" y que hace varios meses se distanció políticamente del intendente Facundo Prades, comentó que el martes por la noche, en ese mismo despacho, se había reunido con sus pares Pablo Calicate (Frente para la Victoria) y Javier Aybar (Por Caleta y su Gente).
Al respecto, hizo saber que todos acordaron que era menester aprobar una resolución para "suspender" al jefe comunal hasta tanto se aclare en ámbitos judiciales el escándalo generado por la denuncia mediática que lo involucra en un presunto soborno vinculado a la entrega de terrenos a empresarios chinos.
"Yo no estoy acusando al intendente, pero es lo que institucionalmente corresponde, máxime teniendo en cuenta que este caso tiene repercusión nacional y la gente está esperando que fijemos una postura" sostuvo Andrade.
No obstante, en ese encuentro no pudo adoptarse ninguna decisión formal ya que Aybar no puede tomar decisiones parlamentarias ya que se encuentra momentáneamente a cargo de la Intendencia porque Prades viajó a Buenos Aires y por ello hay que esperar que se reincorpore el cuarto edil que está en funciones, Rubén Martínez (Integración Ciudadana), quien se halla fuera de la ciudad.

LA PIEDRA QUEDO EN EL INTERIOR

Pero más allá de esa coyuntura legislativa, Andrade aseguró que cuando avanzada la noche se retiraron de su despacho no había ningún vidrio roto, algo que recién detectó a las 11 de ayer cuando retornó al lugar, casualmente luego de formular declaraciones a un programa informativo radial en las cuales ratificó su decisión personal de solicitar la suspensión del intendente en sus funciones.
La edil también mostró a la prensa la piedra de regulares dimensiones que quedó dentro de la oficina y si bien no atribuyó el atentado directamente al caso Prades, dijo que le llamaba la atención que ocurriera en estas especiales circunstancias, teniendo en cuenta que hace varios días no hay actividad administrativa en el edificio y nada similar había ocurrido.

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