Rompieron un vidrio y arrancaron una reja para evitar que se propagara el fuego

Dos hermanos, un hombre y una mujer que residen en la calle Benito Lynch, vivieron dramáticos instantes al incendiarse una habitación del fondo de su casa mientras dormían en habitaciones de la parte delantera. La mujer sufrió cortes en una mano al destrozar el vidrio de una ventana y tuvo que ser asistida por los rescatistas. La preocupación también era salvar a la perra "Ramona" y a sus nueve cachorros.

La desesperada pero rápida reacción de los hermanos Cerda y de una pareja de amigos que viven en una casa lindera del mismo predio, permitió que el fuego se propagara. El siniestro arrasó con muebles y electrodomésticos de una habitación donde no había ningún ocupante.
La desesperación del momento llevó a los dueños a arrancar una reja y destruir el vidrio de la ventana para tratar de impedir que el fuego avanzara hacia las viviendas contiguas. En medio de una nube negra que invadía el domicilio rescataron también a la perra de la familia, que había dado a luz nueve cachorros durante la madrugada del sábado.
Eran las 12:20 de ayer cuando el humo comenzó a alertar que se había originado un incendio en una habitación trasera de una de dos casas situadas en un predio de la calle Benito Lynch 754, casi Rivadavia, en el barrio Ceferino Namuncurá.
El denso humo despertó a los hermanos Cerda. Rápidamente alertaron a la policía y a los bomberos del Destacamento 1 que se encuentra a las pocas cuadras.
Se dirigieron a la habitación trasera de la casa que se estaba incendiando. La primera preocupación era que el fuego no se extendiera al resto de las viviendas del mismo predio. Por otro lado, en una de las habitaciones que estaba bajo llave se encontraba "Ramona" con sus nueve cachorros recién nacidos.
Los hermanos se dirigieron al fondo y arrancaron la reja de la ventana que estaba empotrada en la pared para luego romper el vidrio. De ese modo arrojaron agua hacia el interior en el intento de evitar la propagación del fuego. No podían ingresar por la puerta de esa habitación porque allí se concentró el siniestro.
La mujer le dio un golpe de puño al vidrio, producto de lo cual sufrió cortes en su mano izquierda y en su pierna derecha. El propio encargado de Defensa Civil la asistió con los primeros auxilios.
Mientras tanto, los bomberos de la unidad 44 del Destacamento 1 sofocaron el "incendio en una habitación en el fondo de la vivienda. Hubo daños menores, muebles y mucho humo", describió el voluntario Tomás Malerba a El Patagónico.
El bombero agregó: "la gente estaba preocupada por unos animales que tenían en la casa lindante, después no corrió peligro nada más". Se trataba de la perra "Ramona" que el sábado parió a nueve cachorros y todos tuvieron que ser alzados y llevados a la vereda. Los amigos de la familia se encargaron de taparlos con una campera y resguardarlos en medio del operativo.
Entre las pérdidas materiales, el siniestro consumió una biblioteca, otro mueble, un televisor y parte de una computadora de la que sólo se salvó el CPU.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico