Rosa Rodríguez volvió a su primer amor en Chile

Retornó al circuito deportivo en la distancia principal de 60k, donde finalizó en el tercer lugar en la general damas. La Misión 2015 marcó un parate para la deportista por una tendinitis. A ello se le sumó una migraña crónica, pero sostiene que volver a moverse fue la mejor opción, a pesar de no tener diagnóstico y depender de una pastilla.

por Angel Romero
a.romero@elpatagonico.net

El domingo 30 de abril se llevó cabo la Carrera de Aventura "Aysén Run 2017" que tuvo lugar en esa localidad chilena e incluyó las distancias de 10K, 15K, 24K, 42 K y 60K, donde la deportista Rosa Rodríguez obtuvo el tercer puesto en la General Damas y en el recorrido principal.
Para Rosa -abuela, madre, atleta y altruista- la carrera representó la vuelta luego de casi dos años de inactividad. Primero por una tendinitis que la dejó fuera de competencia por un término de seis meses. Luego, una migraña que se le hizo una compañía cotidiana. Y de la cual aún no encuentra la causa.
Había pedido las vacaciones dos semanas antes de la carrera para la puesta a punto, pero el temporal le impidió el acondicionamiento físico.
Pero Rodríguez eligió pelearle a la adversidad y volver al primer amor, con la única presunción de que una contractura cotidiana en la zona cervical a raíz del estrés diario la deje a mitad de recorrido. En un trayecto rodeando al Lago Frio donde hubo lluvia y bajas temperaturas, con un promedio de altura que fue desde los 530 a los 750 metros sobre el nivel del mar.
"Creo que La Misión 2015 fue la última carrera que corrí, luego de ello la tendinitis me dejó afuera por seis meses. Y a ello se le sumó más tarde una migraña crónica, que por recomendación médica me dijeron que deje todo tipo de actividad hasta que se detecte la causa del mismo", comentó.
A pesar de los estudios, la medicina aun no pudo dar un diagnóstico certero de la causa. Entonces, Rosa se inclinó por buscar una alternativa y comenzó a tratarse con el homeópata Gonzalo García, quien una vez por semana viene a atender a la capital petrolera desde Buenos Aires.
"Estoy medicada, de hecho cuando corrí en Aysén llevaba entre mis cosas las pastillas. Pero la idea es no depender de un medicamento para correr. Seguimos buscando la causa, que puede ser estrés laboral y eso me repercute en que se me contractura las cervicales", describió.
El dolor de cabeza imprevisto no fue lo que más le costó a Rosa. Ni siquiera la distancia, que en el caso de Aysén hizo desistir a la mayoría de las mujeres en la distancia principal. Volver a tener confianza en sí misma fue su mayor obstáculo.
Primero se probó en los 21K de Puerto Madryn en febrero pasado. Y vio que el cuerpo respondió. Por ello, y acostumbrada a las grandes distancias, viajó a la República de Chile para medirse a sí misma en una carrera aventura donde el frio y el viento hicieron desistir a más de un participante.
"En cierta manera es como volver al primer amor. Siempre está la duda de cuándo me va a agarrar migraña, pero estamos trabajando sobre ello. Creo que volver fue la mejor elección. Aunque no niego que casi abandono. Cuando terminó la carrera solo quería subirme a la camioneta y volverme. Pero de la organización me dijeron que me quedara para la premiación porque había accedido al podio. Del tiempo que hice no tengo ni idea, solo iba pensando si iba a poder concluir la carrera. Esto es así, el primer paso esta dado", concluyo Rosa.

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