S10 High Country, imagen y confort

La nueva versión tope de gama de la Chevrolet S10 tiene una serie de elementos que realzan su imagen, además de un plus en el equipamiento de confort.

La última novedad llegó por el lado de varios agregados que hacen de la High Country una versión diferente. Entre esos detalles están los paragolpes con defensa delantera, los faros con cromado oscurecido, las molduras cromadas en la base de los vidrios de las puertas, las llantas de 18 pulgadas con diseño específico, y los estribos laterales.
En el sector trasero hay un elemento que se roba el protagonismo: la barra aerodinámica que protege la luneta y se extiende para fusionarse con la caja. En cola no presenta grandes cambios más allá del emblema High Country que la distingue. En lo que hace a capacidad, esta camioneta puede transportar alrededor de 1 tonelada (puede remolcar 3.500 kg) y sí debemos objetar que no tiene cobertor plástico en el piso de la caja, siempre útil para evitar rayones o el daño por un eventual derrame de algún tipo de líquido.
El interior también tiene elementos específicos que la distinguen y su presencia denota una mejor calidad percibida. Para empezar, elogiamos la elegancia lograda a partir del tapizado bitono "Brownstone" y costura pespunteada, más los apliques negro brillante en la plancha central. La butaca tiene regulación eléctrica para facilitar la postura al volante, que cuenta con teclas para cruise control, equipo de audio y teléfono. La plancha central es lo más revolucionario del diseño que llegó con esta generación, especialmente por el comando del climatizador automático, una gran rueda para dosificar la temperatura y una muy agradable iluminación. También se destaca la pantalla táctil multifunción LCD de 7 pulgadas (del sistema MyLink in Touch) que no sólo reproduce música, fotos, videos, navegador satelital y reproductor de DVD, sino que en esta variante agrega la cámara de retroceso. El rubro de seguridad respeta la dotación LTZ, que como destacados incluye: dos airbags frontales, ABS, controles de estabilidad, tracción y descenso. No busques los ganchos Isofix porque no los tiene.

MOTOR
El factor clave de este cuatro cilindros 2.8 de 16 válvulas -comandado por correa dentada- pasa por el torque, que alcanza casi los 50 kgm apenas desde las 2.000 rpm, permitiéndole una entrega asombrosa en tan bajo régimen. La encargada de gestionar la potencia es una caja automática de 6 marchas con un desempeño que no merece objeciones. La asociación propulsor/transmisión permite cifras de performance lógicas y para nada tímidas. La velocidad máxima se clava en torno a los 179 km/h, mientras que el 0 a 100 lo consigue en 10,2 segundos.
Los datos de consumo se ubican dentro de los parámetros lógicos teniendo en cuenta la generosa potencia, ya en ruta requiere 9,8 litros cada 100 km, mientras que en la ciudad se dispara un poco y registra unos 12,4 l/100 km.

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