Salieron ilesos después chocar contra una tropilla de caballos llegando a Río Senguer

Gabriel Escobar y su esposa Mercedes fueron a visitar a su hija a Río Senguer, pero a 8 kilómetros del destino chocaron contra una tropilla de caballos. Por fortuna sólo sufrieron lesiones leves, pero su Renault Kangoo quedó prácticamente destruida. Uno de los equinos murió por el impacto. La situación será planteada por una edil en el Concejo Deliberante de Río Senguer ante el incumplimiento de una ordenanza vigente y la irresponsabilidad de los dueños de los animales.

Lo que iba a ser un fin de semana en familia terminó en una situación angustiosa para una familia por una imprudencia de dueños de animales que es recurrente en las rutas de Chubut y en gran parte de la Patagonia sur.
Gabriel Alberto Escobar (49) y su esposa Mercedes viajaron el viernes a Río Senguer para visitar a su hija Florencia (29), que desde hace un tiempo vive en ese poblado del suroeste de Chubut.
Cuando caída la tarde estaban por llegar a destino. Faltaban solo 8 kilómetros cuando de improvisto, ya en medio de la oscuridad, apareció una tropilla de caballos. Escobar como pudo intentó esquivarlos y logró pasar por el medio de los tres animales, pero embistió a un equino blanco que quedó tendido al costado de la ruta y que murió en el acto.
Por fortuna, los ocupantes de la Renault Kangoo – dominio OXK 470 – solo sufrieron lesiones leves, gracias a que también llevaban puesto el cinturón de seguridad. Mercedes fue quien se llevó la peor parte ya que el golpe se produjo de su lado, lo que le ocasionó un traumatismo en la columna. El vehículo quedó prácticamente destrozado.
Recién ayer trascendió la situación, luego que Gabriel denunciara lo ocurrido en una seccional de Comodoro Rivadavia por consejo de los propios empleados de la Comisaría de Río Senguer.
Consultado por El Patagónico, el hombre se mostró preocupado por una situación que se ve habitualmente en la ruta y que no tiene respuestas ni responsables. “Eran las 18:45, fue antes de llegar al desvío y los tres caballos estaban en la ruta parados. Ya estaba oscuro a esa hora, y pasé entre medios de los tres. Rompimos parabrisas, guardabarros, pero dentro de todo tuvimos suerte porque dicen que si el caballo se te mete adentro te mata. Es un animal inmenso, cuando lo tenía encima maniobré un poco y ahí fue el desastre”.
Ese día Gabriel en búsqueda de respuestas fue recibido por la concejal Yael Godoy, con quien volvió a la zona para ver si había huellas de los animales y marcas en su piel que puedan determinar quién era el dueño.
La tarea fue compleja, no solo por la oscuridad sino también por las nulas marcas en el animal muerto.
"Ninguno tenía marcas y tuvimos que volver sin nada. En Río Senguer esto es una constante, la gente se queja y en la policía me dijeron que haga la denuncia porque en el municipio tienen un recorredor que tiene que supervisar los caminos”, explicó Escobar aún angustiado por el mal momento que les tocó vivir.

DE LAS RUTAS AL CONCEJO
Yael Godoy ayer también fue consultada por esta problemática. La concejal de Chubut Somos Todos, admitió que existe una ordenanza vigente, pero que no se está cumpliendo. "Vamos a tener que volver a tomar cartas en el asunto con esa situación porque no se están cumpliendo las ordenanzas vigentes", afirmó.
“En algún momento se había trabajado en conjunto con la policía para poder encerrarlos en un lote y cobrar multas para concientizar los pobladores, porque la cuestión es que la gente no toma conciencia del peligro que esto ocasiona”, recordó.
"Lamentablemente en más de una ocasión hemos tenido que llamar por teléfono a las radios y pedirles que saquen los caballos de la vía pública. Es un peligro para la propia sociedad. A mí me ha pasado y hemos alcanzado a frenar. Entonces desde el bloque de Chubut Somos Todos tomaremos cartas en el asunto para exigir y realizar un trabajo conjunto con el Ejecutivo para ponerle un freno a esta situación”, señaló la edil.
Solo el tiempo dirá cómo avanza el trabajo de prevención para evitar este tipo de accidentes, y quién se hace cargo de los daños causados al propietario de este vehículo. Quizás esta vez, tal como dijeron los paisanos que vieron de cerca las consecuencias del choque, haya respuestas concretas, ya que según contaron encontrar un caballo blanco muerto es señal de buena suerte.

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