San Antonio Oeste despidió a Jairo, el niño hallado sin vida en el freezer

El niño de siete años hallado muerto en una máquina expendedora de hielo fue velado y enterrado. La investigación judicial, que apunta principalmente a la hipótesis del accidente, seguirá con la declaración de los amigos del niño y de la madre.

La localidad rionegrina de San Antonio Oeste no sale de su asombro tras la muerte de Jairo De Mora, el niño de 7 años que fue hallado sin vida en el interior de una máquina expendedora de hielo ubicada frente al negocio familiar.

El pequeño había permanecido desaparecido y motorizó una búsqueda que se extendió por casi 10 horas, hasta constatarse el trágico desenlace.

El viernes a última hora, tras la realización de la autopsia en la morgue federal de Viedma, el cuerpo del pequeño fue entregado a sus padres, que ayer, tras el velatorio del que participaron familiares, allegados y vecinos, despedían sus restos en el cementerio local, en el marco de muestras de profundo dolor.

Con respecto al desarrollo de la investigación abierta para determinar si la muerte, como todo indicaría hasta ahora, estaría ligada a un trágico accidente, se conocieron algunas diligencias que en los próximos días llevaría adelante la Justicia.

Entre ellas, la toma de declaración en cámara Gesell de dos menores amigos del niño, que lo habrían visto en el lapso en el que abandonó su vivienda para jugar por el barrio.

Quien deberá declarar también es su mamá, que debido al estado de shock en el que se halla todavía no fue indagada sobre lo ocurrido, y permanece bajo la vigilancia permanente de personal del área de salud mental del hospital local, al que fue derivada tras el hallazgo del cuerpo del pequeño, debido a que fue ella quien lo descubrió en el freezer comercial.

SE supo que una vez que la mujer abrió la máquina de hielo y encontró el cuerpito sin vida de su hijo, el fuerte impacto provocó su desvanecimiento.

Fue su esposo y padre del niño el que lo sacó de la máquina y lo trasladó al nosocomio, envuelto en una manta, en un móvil del destacamento de bomberos.

Sin embargo, los médicos nada pudieron hacer por el pequeño, que perdió su vida al permanecer expuesto a las bajas temperaturas, tras quedar atrapado en la expendedora de rolitos por causas que aún se tratan de establecer.

Según describió Diario Río Negro, se confirmó también que esa máquina, que fue analizada por personal de Criminalística y secuestrada de la puerta del comercio el viernes por la mañana, permanece a resguardo de la comisaría 10ª, en un área de esa dependencia policial.

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