San Pedro atrapa por su historia y el fantástico aroma a cítricos

La ciudad bonaerense de San Pedro, 164 kilómetros al norte de la Capital Federal, cuenta con 3.000 camas para los visitantes que quieran recorrer sus calles, su costanera, su barranca y su paseo por el lugar donde se libró la batalla de la Vuelta de Obligado.

La comuna de casi 50.000 habitantes tiene fiestas populares muy conocidas como el Festival de Música Country, en septiembre, que duplica su población durante ese fin de semana, y la Fiesta de la Ensaimada, en agosto, que tuvo 15.000 visitantes en la última edición.
Ubicada entre Buenos Aires y Rosario -a sólo 143 kilómetros de la ciudad santafesina- San Pedro cuenta con una quincena de restaurantes en la costa en donde se puede comer pescado de río a muy buen precio y de muy buena calidad, como por ejemplo en el Club Náutico.
El Rincón de San Pedro de Dávila de los Arrecifes, tal su denominación, fue fundada en 1748, pero no fue reconocida como ciudad hasta 1907.
En su escudo se reflejan los tres elementos que constituyen la fisonomía cultural y económica de la ciudad: la agricultura, la ganadería y el puerto.
El lugar cuenta con una hermosa barranca y cinco campings con capacidad para 200 carpas cada uno, varios de ellos en la costa, desde donde se puede ir a caminar hacia el río Paraná, sector que es disputado casi metro a metro por la enorme cantidad de pescadores que van a allí los fines de semana para despuntar el vicio.
La funcionaria municipal explicó que hay varios circuitos que se pueden realizar: "La Vuelta de Obligado, el túnel verde, o la plantación de la Campiña, de la pareja de periodistas Mónica Cahen D'Anvers y César Mascetti, donde hay naranjas y kiwis, a unos 12 kilómetros de la ciudad".
A 10 kilómetros al norte del casco urbano se encuentra el recodo del río Paraná donde Juan Manuel de Rosas decidió enfrentar a la escuadra franco-inglesa, en 1845, para defender la soberanía con un puñado de soldados, unos cuantos cañones, y cientos de vecinos, sobre todo de la ciudad de San Nicolás de los Arroyos.
En la barranca desde donde Pascual Echague peleó cuerpo a cuerpo y Lucio Mansilla cañoneó a los barcos de guerra y mercantes europeos, que pese a la resistencia de los criollos pudieron pasar, se levanta un vistoso monumento en el cual los visitantes se pueden refrescar con sus chorros de agua luego de pasar a conocer el templo religioso que le cuida las espaldas.
El conocido como "El túnel verde", en la localidad de Ingeniero Moneta, es una particular formación que quedó del trabajo del pionero irlandés, Edward Muhall, quien trajo al país en 1862 desde Manchester, Inglaterra, las primeras semillas de algodón.
Una particular historia se vivió en la estación Santa Lucía, la que sigue a ingeniero Moneta, donde la enfermera y feminista Cecilia Grierson, que nació en el lugar, se las ingeniaba para votar antes de que se sancionara la ley de voto femenino, lo que la presenta como la primera sufragista argentina que pudo cumplir con su vocación cívica por una interpretación de la ley vigente.
La directora de Turismo remarcó que en la zona "la temporada baja es entre mayo y junio" en tanto que "desde septiembre y hasta la Semana Santa crece la afluencia de turistas hasta ocupar todas las plazas hoteleras y extra hoteleras que disponemos".
"En septiembre -adelantó- realizaremos la segunda Fiesta Nacional de los Parapentes y los Globos Aerostáticos que el año pasado lograron realizar 137 vuelos, entre aladeltas y los monomotor, con la participación de casi 203 naves".
Como toda ciudad bonaerense, San Pedro también cuenta con una plaza central, coronada con una vistosa catedral, donde se concentra la vida nocturna y la sociabilidad de vecinos y turistas.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico