Sanzana recibió cinco tiros y el que le provocó la muerte lo hirió en el cuello

El juicio oral y público por el homicidio de Omar Sanzana, por el cual está siendo juzgado Enrique Ezequiel Barros, se retomó ayer, pero no se cumplió con el programa previsto para la jornada porque faltaron testigos que hoy deberán ser llevados por la fuerza pública. El perito que trabajó sobre la mecánica del hecho fue el único que prestó declaración y se refirió a la multiplicidad de proyectiles encontrados en el lugar.

Los cinco disparos que recibió Omar Sanzana durante la madrugada del 30 de junio de 2013 fueron todos de frente. Uno de ellos, a muy corta distancia, le pegó en la ingle y le dejó una quemadura en la ropa interior. Mientras, el tiro que le provocó la muerte le impactó en el cuello. El dato surgió de la pericia realizada sobre la mecánica del hecho, sobre lo cual se explayó ayer el único testigo que prestó declaración.
Se supo también que en el lugar del crimen se levantaron vainas servidas de cuatro calibres diferentes y que por lo menos actuaron dos personas, aunque no se estableció de qué calibre es la bala que provocó la muerte. Ayer debían declarar otros tres testigos, aunque uno adelantó que recién podría presentarse hoy, mientras que los restantes deberán ser compulsados por la fuerza pública.
Hay que recordar que el tribunal que lleva a cabo el debate está presidido por el juez penal, Alejandro Soñis y lo completan sus pares, Mariel Suárez y Gladys Olavarría. El Ministerio Público Fiscal es representado por el fiscal general, Adrián Cabral, mientras que el imputado está asistido por Francisco Romero.

ATAQUE

Según lo que declaró la concubina de Sanzana durante la primera jornada de juicio, el sábado 30 de junio de 2013 fue a bailar a Gigante con su cuñada y en la bailanta se encontró con otros familiares y su pareja. Afirmó que dentro del boliche no hubo ningún problema y que todo ocurrió cuando salieron, cerca de las 6 de la mañana.
Según la viuda, Néstor Vásquez lo invitó a pelear a uno de los chicos que estaba cerca de ella, aunque confundido lo llamó por otro nombre. "Vení que te hago la pelea", habría dicho y en ese contexto la mujer recibió un golpe. La situación no fue tolerada por su pareja, Sanzana, y este se largó a pelear a puño limpio con Vásquez. Allí entraron en escena Matías Polenta -ya condenado en la causa- y Barros. Los tres contra Sanzana, aunque la policía tomó intervención y separó las partes, ordenándoles que se fueran.
"Se subieron a un auto y se fueron. Vásquez manejaba; de acompañante iba Polenta y Barros se sentó atrás", dijo la testigo y más adelante contó que mientras caminaban por el barrio San Martín observaron un auto que estaba en la cancha con las luces apagadas.
"Mi cuñada se dio cuenta que era el mismo auto y cuando ya estábamos cerca prendieron las luces y se bajó primero Polenta. Los tres comenzaron a tirar al montón. Tiraban a matar a cualquiera y todos salieron corriendo. Yo quedé tirada en el lugar, shoqueada. Mi marido se cayó en una montañita y los otros tres se acercaron para dispararle a corta distancia", agregó.
La mujer dijo más tarde que después de acribillar a su marido el auto en el que se fueron los atacantes pasó cerca de ella y recién allí se acercó a verlo pero ya estaba muerto.
El debate continuará hoy y si se logra que declaren los tres testigos que faltan, sólo restaría darle lectura a la prueba documental para después darle paso a los alegatos.

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