Se consolida el Parque Nacional Patagonia

La donación efectiva de El Sauco permitirá la elaboración de un plan de gestión para fortalecer la proyección del parque como área central para el desarrollo turístico de la región junto al Sitio Patrimonio Mundial Cueva de las Manos.

La Fundación Flora y Fauna Argentina efectivizó la donación con cargo al organismo de las 34.000 hectáreas de la Estancia El Sauco para su incorporación al dominio estatal, en jurisdicción del Parque Nacional Patagonia, provincia de Santa Cruz.
Este nuevo paso para la consolidación institucional del área protegida fue suscripto por el presidente de Parques Nacionales, Eugenio Bréard; el titular de la Agencia de Administración de Bienes del Estado, Ramón María Lanús; la presidente del Consejo de Administración de la Fundación Flora y Fauna Argentina, Sofía Heinonen Fortabat, y el escribano general del Gobierno de la Nación, Carlos D'Alessio.
La donación efectiva permitirá, entre otros avances concretos para la conservación de la biodiversidad, la elaboración de un plan de gestión para fortalecer la proyección del Parque Nacional como área central para el desarrollo turístico de esta región junto al Sitio Patrimonio Mundial Cueva de las Manos. Enmarcado por rutas escénicas como la emblemática Nacional 40 y sus auxiliares 43 y 41, se puede realizar un incipiente circuito vial binacional a través de los pasos fronterizos Roballos, al sur, y Chile Chico, al norte, por los que se atraviesa la Cordillera de los Andes en ambos sentidos.
El Parque Nacional Patagonia fue creado por Ley del Congreso Nacional Nº 27.081, sancionada a fines del año 2014 y promulgada en 2015. Posee una superficie de 52.811 hectáreas en el noroeste de la provincia, protegiendo una importante porción de la Meseta del Lago Buenos Aires, incluida en la ecorregión de la Estepa Patagónica y que representa una importante reserva hídrica para las localidades linderas.
Su riqueza arqueológica asombra por cantidad y variedad: conforma en sí misma un conjunto de valores histórico-culturales de inigualable esplendor que se suman a los de la cercana Cueva de las Manos.
Esta área protegida de gran belleza paisajística contribuye a la conservación de endemismos como el Macá Tobiano, el Chinchillón Anaranjado, especies de reptiles y flora de alta montaña. A su vez, la meseta y sus alrededores exhiben, casi intactos, numerosos yacimientos arqueológicos de alto valor patrimonial.
Sus paisajes muestran una gran cantidad de conos volcánicos, extensas mesetas escalonadas, cañadones y vastas llanuras con extensos pastizales salpicados de rocas volcánicas.

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