Se desbordó la laguna entre Standart y Kilómetro 8 e inundó toda una calle

José Díaz y su mujer Magdalena denunciaron públicamente ante El Patagónico el desborde de la laguna que se formó hace varios años entre Standart Norte y Kilómetro 8. El agua les tapó el ingreso a su vivienda en la calle Código 2444 al 643. Los vehículos que intentan cruzar quedan encajados.

"La laguna de los patos", como se conoce desde hace años la gran acumulación de agua que existe en el descampado de Standart Norte camino a Kilómetro 8 frente al barrio aeronáutico y policial a los pies del Hospital Militar, se desbordó con el temporal y anegó la calle 2444 del lugar.
Sin embargo, a 98 días de que comenzara la catástrofe climática más importante del siglo en Comodoro los vecinos todavía no han recibido ayuda para el reacondicionamiento de la calle.
"Cuando estuvo el temporal esta calle se llenó. El agua estaba hasta esta altura (unos 30 centímetros). La alguna se abrió y viene el agua. También agua servida", denunció ayer el vecino José Díaz ante El Patagónico.
Díaz solicita que se cierre la laguna de una vez por todas porque el agua que derrama llega hasta la puerta de su casa y no permite que ningún vehículo circule por el lugar.
Cada vez que suele salir a hacer compras al supermercado, el remis deja a Díaz a media cuadra de su casa porque el agua acumulada que tiene frente a su casa no permite el acceso de los vehículos.
Los automóviles -y hasta los camiones que llevan los servicios al barrio- suelen quedar encajados en su intento de pasar por el lugar.
"Me cansé de llamar a la Municipalidad y no vinieron" denunció el vecino que considera que los que residen allí "no somos animales". Por eso, "pido una solución".
"El intendente que se preocupe" reclamó el vecino. "Dicen que no pueden hacer nada porque está el agua, pero tienen que sacarla", agregó su mujer Magdalena, quien mostraba toda la secuencia de fotografías de los daños que han sufrido a lo largo del calvario.
"Llamé a Lara, de Kilómetro 5, que es el que tiene las máquinas y nunca está; no contesta el teléfono y llamé a la Municipalidad. Dicen 'sí, ya vamos a ir para allá'... y nada" comentó Díaz sobre la falta de respuestas.
"Está lleno de agua, agua de cloacas", advirtió el hombre denunciando también de esa manera el foco infeccioso que existe en la zona.
"Al resto no les molesta, por eso no reclaman" dijo el vecino frente a la pasividad de los demás habitantes del sector.
"Ahora estamos en invierno, pero cuando comience el calor te la regalo. Hay mosquitos, moscas... de todo" graficó Díaz que pide que las autoridades municipales terminen de rellenar la zona con escombros como lo hicieron el año pasado.
Una construcción a metros de la casa de Díaz quedó prácticamente aislada de todo en medio del agua que no baja ya que quedó a la misma altura que la superficie de la laguna.

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